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Ramiro Pinilla. 1940. “Los vecinos de La Baña (León) se acercaron a los automóviles y cargados de brazadas de yerba, las pusieron a los morros de los Jeeps para que así comieran. Antonio B. El Ruso, ciudadano de tercera.

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RAMIRO PINILLA. Bilbao, 13 de septiembre de 1923. Hospital Universitario Las Cruces. Baracaldo. 23 de octubre de Vizcaya 2014, a los 91 años víctima de una pancreatitis.

Escritor y periodista. También fue maquinista naval, fundador de una pequeña editorial y emprendedor de una granja agrícola o empleado administrativo de la Fábrica de Gas de Bilbao. Todas estas actividades le permitieron una total independencia a la hora de elegir los temas  y los tiempos de sus novelas, sin presiones ni apremiantes ingerencias empresariales.

Ramiro dedicó su vida a trabajar y a escribir, también a ver a su querido Athletic Club de Bilbao. Le gustaba el fútbol, lo leía, lo escribía, lo escuchaba, y sobre todo lo disfrutaba. Un genuino “pijoaparte” que se pasó décadas al margen del circuito comercial, que autopublicaba sus obras y las distribuía casi de manera artesanal sobre todo por los  caseríos y municios de Vizcaya.

RAMIRO PINILLA, supo construir una “realidad fantástica”, una ficción como en el caso de su trilogía sobre la tierra vasca; con esa literatura tan parecida a la de Gabriel García Márquez en Cien años de soledad, o apegarse más a la dura piel de la realidad y lo desértico y seco  pero siempre humano de su novela “Antonio B El Ruso, ciudadano de tercera” novela que casualmente me encontraba  leyendo, cuando se produjo su inevitable deceso.

“Verdes valles, colinas rojas-La tierra convulsa”, trilogía que tardó casi 20 años en escribir y que tiene cerca de 3000 páginas fué publicada (la primera parte) el año 2004 por la Editorial Tusquets, y la segunda, la editó el Circulo de Lectores (“Los cuerpos desnudos y  Las cenizas del hierro”) en 2005,  y supuso el reconocimiento a gran escala de este magnifico escritor que ya escribía desde los años cincuenta del pasado siglo.

RAMIRO PINILLA, publica su primera novela “Las ciegas hormigas” (Premio Nadal) en 1960 y es Premio Nacional de la crítica ese mismo año. Tiene publicadas casi una treintena de obras literarias.

ANTONIO B. EL RUSO, CIUDADANO DE TERCERA. 1977 Ediciones Albia –    Tusquets Editores 2007.

ESTO NOS CONTÓ PINILLA DEL RUSO…

– “El gran pecado de Antonio es que tenía hambre. El protagonista de la  la novela es un ser real (Antonio Bayo) ahora fallecido,  que conocí en el año 1973 (por medio del periodista Ángel Ortiz) en el Arenal  vizcaino”. Antonio Bayo, “cuando yo lo conocí vivía desde hacía años en un barrio a las afueras de Bilbao. Trabajaba de guarda de obras (que triste ironia para alguien que se paso media vida robando para poder comer)”.

– Quería El Ruso que yo escribiera su vida, me dijo que él era “El Papillon español” y mucho más… , “mi vida no tiene nada que envidiar a la suya”. “Me atrajo el poder contar la vida de un personaje de carne y hueso después de haber escrito tanta ficción. En mi casa de Getxo encendía mi magnetófono y grabé su historia mañana y tarde durante un mes, después recopilé mis notas, ordene en fichas todo aquel barullo aquella madeja de datos y cronologías y un día sin saber como, el bolígrafo comenzó a escribir su historia”.

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Foto. Adobe. By Tb  Art.

UNA ÁCIDA CRITICA

El Ruso vive en un pueblo leones en el que pasa hambre y roba. Persegido y acosado por la guardia civil, embrollado por la autoridad, vivirá mil aventuras…. Es un niño rubio (de ahí su apodo).

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Foto. Paisaje rural. By Tb Art.

La novela, es una denuncia, una ácida critica a aquella sociedad injusta en la que se crió El Ruso con sus curas pervertidos y sus  jueces y guardias corruptos. El libro asestaba un duro golpe a las sagradas instituciones nacionales de la época  y la novela fué vetada. Aunque se terminó en 1975 no pudo ser publicada hasta 2 años después.

PARECE UN HISTORIA INCREÍBLE CONFUNDIR UN JEEP CON UN ANIMAL

En la novela aparece este increíble suceso documentado con testigos presenciales. Según le contó, Antonio Bayo a Ramiro Pinilla y según corroboró el cronista oficial del viaje  que fue testigo directo de los hechos, ya que formó parte de ellos:

– Una comitiva de automóviles  compuesta por tres Jeeps oficiales en los que viajaban el Gobernador Civil y su séquito se detuvo en La Baña.

Corría el año 1940, La Baña era  un pueblo, un pueblo más perdido de la Cabrera Baja en la provincia de León. Un pueblo ignorado por la civilización. Unas Hurdes leonesas que Luis Buñuel no nos contó.

La caravana de automóviles, originó lo nunca visto, los vecinos de La Baña ante la cara de estupor del Gobernador Civil y las de lo demás presentes, se acercaron a los vehículos oficiales y cargados de brazadas de yerba se las pusieron a los morros de los Jeeps para que así comieran. “Como muestra de hospitalidad los lugareños de La Baña alimentaban a los animales”.

RAMIRO PINILLA, siempre creyó que ESTA HISTORIA ES REAL, así se la contó Antonio Bayo  “EL RUSO” y el escritor opinanaba que Antonio Bayo era una persona incapaz de haberse inventado algo semejante. Desgraciadamente ni Antonio Bayo ni Ramiro Pinilla están ya aquí para contarlo.

Ramiro Pinilla. 1940. “Los vecinos de La Baña (León) se acercaron a los automóviles y cargados de brazadas de yerba, las pusieron a los morros de los Jeeps para que así comieran. Antonio B. El Ruso, ciudadano de tercera.

RAMIRO PINILLA. LITERATURA. ANTONIO B. EL RUSO. ESCRITORES. LIBRO.

2 comentarios
  1. Jesús
    Jesús Dice:

    Soy leonés y conozco muy bien la comarca de La Cabrera desde el año 1980, pues llevaba en mi Renault 5 cargado hasta los topes libros para la casa de cultura que hicieron los curas Jesuitas, y que ejercían de párrocos en la comarca. Ciertamente era un lugar totalmente abandonado por las administraciones y de una pobreza extrema. No había carreteras sino caminos muy peligrosos para acceder a cualquier mísero pueblo de la zona.
    Ciertamente la obra está relatada con una extrema dureza que impresiona hasta el más tranquilo. Recomiendo su lectura, no les dejará indiferentes.

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