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Pintura. Juan Gris. Siempre fiel al Cubismo.

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Juan Gris. José Victoriano González Pérez.

Madrid. 23/3/1887. Boulogne-sur-Seine. 11/5/1927. Con solo 40 años de edad.

Juan Gris nace en Madrid en el seno de una familia acomodada. Con 17 años comienza su formación artística en la Escuela de Artes y Manufacturas de Madrid, y en el estudio de pintura de José Moreno Carbonero.

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Ilustración de Juan Gris.

Sus primeros pasos profesionales los da en el campo de la ilustración y realiza trabajos para algunas conocidas revistas de la época en España. Pronto su deseo es conocer la bohemia de París, lleno de artistas y envuelto en una alta fiebre creadora. En1906, con 19 años, se establece en el barrio de Montmartre donde, desde lo alto de la colina, París, su sueño, se despliega majestuoso bajo el horizonte; allí conocería  enseguida a Pablo Picasso, Fernand Léger, y Georges Braque… ¡Quien da más!

Para buscarse la vida en aquel fascinante París de principios del inquieto siglo en lo que todo bullía, tuvo que dedicarse a realizar dibujos para revistas…, ¡otra vez la ilustración!

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Retrato de Pablo Picasso. 1912. Art Institute de Chicago.

CUBISMO

1910. El madrileño Juan Gris a la edad de 23 años, rasga el velo del Cubismo. Por fin deja atrás el arte de subsistir y comienza arrollador el fabuloso arte de transgredir como antes le ocurriera a Goya, Rodin, o tiempo después a Rauschenberg, entre otros.

1912. Juan Gris presenta varias pinturas cubistas en el Salón de los Independientes de París.

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Bodegón con persiana. 1914. Tate Gallery. Londres.

1913 . Reside en Ceret una pequeña localidad francesa cercana a España y situada en los Pirineos Orientales. En esta ciudad tan relacionada con el cubismo en la que ya había residido Pablo Picasso en 1911, Juan Gris pinta, y experimenta con el Papier Collé, una técnica pictórica y de collage, que se basa en pegar recortes sobre la pintura, y que es considerada una aportación exclusiva de Juan Gris al cubismo. Georges Braque otro de los fundadores del Cubismo junto con Pablo Picasso es a si mismo aceptado también como el inventor del Collage. Entre 1911 y 1914. Georges Braque y Pablo Picasso, ya pintan juntos en Ceret, algunas pinturas Cubistas.

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Retrato de Madame Jossete Gris. 1916. Museo Reina Sofía. Madrid.

Con el tiempo la relación de Juan Gris y Pablo Picasso, se fué haciedo más distante, y mientras que Picasso evolucionaba hacia un arte más figurativo, Gris en cambio se mantiene en un cubismo a ultranza… Juan Gris es, Siempre fiel al Cubismo.

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Botella y Florero. 1919. Thyssen Bornemisza. Madrid.

ETAPA FINAL

Juan Gris diseña escenografías para el ballet ruso Diaghilev.

Fallece de tuberculosis con solo 40 años.

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La la ventana abierta. 1921. Meter Collection Zurich.

En España podemos ver obra de este gran artista en el Museo Reina Sofía, Fundación Telefonica, Museo Thyssen Bornemisza, y en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.

Pintura. Juan Gris. Siempre fiel al Cubismo.

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Naturaleza Versus Civilizacion. Poeta en Nueva York. Garcia Lorca.

Foto. Vía internet.

Federico Garcia Lorca viaja a Estados Unidos en 1929, tenía 31 años de edad, allí, y en su inmediato viaje a Cuba, escribirá un excelente poemario, publicado 4 años después de su muerte, y que lleva por título, Poeta en Nueva York.

Lorca, fue invitado en enero del mismo año (1929), a impartir una serie de conferencias, tanto en el país de los rascacielos, como en Cuba, residió en Nueva York del 25 de junio del 1929, al 4 de marzo de 1930. Después viajó a la bella isla caribeña, y en ella, permaneció 3 meses. En la Habana, y Santiago de Cuba.

En su visita americana, el poeta granadino, se hospedó, en una residencia de estudiantes (Tuvo Lorca, para acceder a ella, que matricularse en un curso, eligió, Inglés para extranjeros, para cubrir el expediente), de la Universidad de Columbia, de la que era profesor de español, además, de director de la revista, «Estudios Hispánicos», Federico de Onís. También era docente en la misma universidad americana, Ángel del Río, profesor de literatura española.

Durante aquellos días que se revelarían tan cruciales para su arte, Garcia Lorca estuvo muy ocupado trabajando, estudiando (poco, no se presentó a los exámenes), y también participando activamente en reuniones y visitas, también entretenido, callejeando absorto por el Harlem, donde por la noche acudía a un club de jazz con algunos amigos. Pudo el artista, además de divertirse, observar de cerca el racismo imperante…, ¡la melancolía era su estado ahora! La soledad en la multitud. El radical contraste, de él, moreno ciudadano de sur, y lo que veían, sus asombrados ojos soñadores. Naturaleza versus civilización. no solo fue en NY, donde residió, también viajo el poeta, invitado a Vermont, y también invitado, a Bushnellsville, y a Newburgh.

Reforzaría su pesimismo general en tan crucial viaje iniciatico, y de brusco giro en cuanto a estilo literario, el crack bursátil del 29, su entonces personal desencantado pesimismo, y el capitalismo materialista, que se encontraba en ese momento, apurado, soportando a duras penas…, tal vez, lo que podría haber sido, una virulenta crisis terminal.

Partió, finalmente, Federico García Lorca, muy cambiado, (con un gran bagaje, de interesantes posos de pensamiento, que se irian decantando posteriormente), partió, de NY en dirección a Cuba. Algunos pocos días antes, el sencillo ciudadano del sur, había recibido un sentido y hondo homenaje en el Spanish Institute, donde también conferencio brillantemente…, escorado al surrealismo.

POETA EN NUEVA YORK

PANORAMA CIEGO DE NUEVA YORK

Si no son los pájaros
cubiertos de ceniza,
si no son los gemidos que golpean las ventanas de la boda,
serán las delicadas criaturas del aire
que manan la sangre nueva por la oscuridad inextinguible.
Pero no, no son los pájaros,
porque los pájaros están a punto de ser bueyes.
Pueden ser rocas blancas con la ayuda de la luna
y son siempre muchachos heridos
antes de que los jueces levanten la tela.

Todos comprenden el dolor que se relaciona con la muerte,
pero el verdadero dolor no está presente en el espíritu.
No está en el aire, ni en nuestra vida,
ni en estas terrazas llenas de humo.
El verdadero dolor que mantiene despiertas las cosas
es una pequeña quemadura infinita
en los ojos inocentes de otros sistemas.

Un traje abandonado pesa tanto en los hombros
que muchas veces el cielo los agrupa en ásperas manadas;
y las que mueren de parto saben en la ultima hora
que todo rumor será piedra y toda huella latido.
Nosotros ignoramos que el pensamiento tiene arrabales
donde el filósofo es devorado por los chinos y las orugas
y algunos niños idiotas han encontrado por las cocinas
pequeñas golondrinas con muletas
que sabían pronunciar la palabra amor.

No, no son los pájaros.
No es un pájaro el que expresa la turbia fiebre de laguna,
ni el ansia de asesinato que nos oprime cada momento,
ni el metálico rumor de suicidio que nos anima cada madrugada;
es una cápsula de aire donde nos duele todo el mundo,
es un pequeño espacio vivo al loco unísón de la luz,
es una escala indefinible donde las nubes y rosas olvidan
el griterío chino que bulle por el desembarcadero de la sangre.
Yo muchas veces me he perdido
para buscar la quemadura que mantiene despiertas las cosas
y solo he encontrado marineros echados sobre las barandillas
y pequeñas criaturas del cielo enterradas bajo la nieve.
Pero el verdadero dolor estaba en otras plazas
donde los peces cristalizados agonizaban dentro de los troncos;
plazas del cielo extraño para las antiguas estatuas ilesas
y para la tierna intimidad de los volcanes.

No hay dolor en la voz. Solo existen los dientes,
pero dientes que callarán aislados por el raso negro.
No hay dolor en la voz. Aquí solo, existe la Tierra.
La tierra con sus puertas de siempre
que llevan al rumor de los frutos.

Naturaleza Versus Civilizacion. Poeta en Nueva York. Garcia Lorca.

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La Puerta. Simone Weil. «Abridnos ya las puertas, dejadnos ver los huertos»

Simone Weil, París 3 de febrero de 1909. Ashford, 24 de agosto de 1943. Escritora, poeta, profesora, y filosofa. Nace en el seno de una familia judía, su padre es médico, su hermano un exitoso abogado. Simone es una gran estudiante, se graduó a los 22 años, y enseguida se puso a dar clases. Inquieta, pronto viajó a Alemania, de vuelta en París, trabaja como obrera en diferentes fábricas.

Pacifista radical, y sindicalista revolucionaria, participa en la guerra civil española (Brigadas Internacionales), en el bando republicano, donde se integra militarmente en la Columna Durruti. Algo le ocurrió entonces, que le recorrió la espalda como un doloroso latigazo; cuando, se encontraba valientemente participando en una acción militar, finalmente, delante de sus ojos es fusilado un joven falangista. Ella lo cuenta así…

«Me tumbo de espaldas, miro las hojas, el cielo azul. Es un día precioso. Si caigo presa, me matarán…Pero lo tengo merecido. Los nuestros han vertido sangre de sobra. Soy moralmente cómplice. Se están produciendo formas de control y casos de inhumanidad absolutamente contrarios al ideal libertario».

Ya de regreso en Francia. En 1940 huye de París. y se refugia en Marsella. En 1942 viaja a Estados Unidos donde visitará a sus padres y hermano, después viaja a Inglaterra y se incorpora a la resistencia. Simone ya ha visto mucho, y lo ha denunciado, ahora la lucida pensadora, comienza a decantarse gradualmente, hacia la espiritualidad cristiana, mas (heterodoxa), le interesan también otras religiones. En 1943, enferma de tuberculosis, se interna en un sanatorio, en Ashford, (Inglaterra), falleciendo en el mes de agosto, solo tenía 34 años de edad. Sin embargo, antes le dio tiempo, de dejarnos escritos, textos tan bellos como el siguiente.

La Porte (La Puerta)

El ciclo de los días en el cielo desierto
Que gira en el silencio de miradas mortales;
La boca abierta aquí, tragando sin cesar
Tantos gritos de suplica, tantos gritos crueles;

Todos los astros bailan lentamente su danza,
Única danza fija, mudo estallido en lo alto,
Sin forma mal que pese, sin nombre, sin cadencia,
Perfectos en exceso, sin mácula ninguna;

Bajo ellos suspendidos, nuestra ira nada vale.
Pues nos rompéis el alma, calmadnos nuestra sed.
De quejas y deseos su ciclo nos arrastra;
Fueron nuestros maestros brillantes siempre airosos.

Cadenas de luz para que lastimáis los cuerpos.
Clavados sin escándalo en un punto del Norte,
Con el alma desnuda, a toda herida expuesta,
Hasta morir queremos prestaros obediencia.

Abridnos ya las puertas, dejadnos ver los huertos,
Y beber su agua fresca marcada por la luna.
Rival del forastero, la larga senda quema.
Vagamos sin saber, sin encontrar un sitio.

Queremos ver las flores. La sed nos ha hecho presa.
Ante la puerta estamos, expectantes y heridos.
A golpes la echaremos abajo si hace falta.
Pero la puerta es firme, no cede a nuestro empuje.

Tendremos que esperar, mirarla inútilmente.
La puerta está cerrada con aire inconquistable.
Miramos fijamente, llorando en la tortura;
Aplastados la vemos por el peso del tiempo.
Simone Weil

La Puerta. Simone Weil. «Abridnos ya las puertas, dejadnos ver los huertos»

Literatura. Simone Weil. La Porte. La Puerta. Escritora. Poeta. Filosofa. Periodista. Pensadora.