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Pintura. Tomás Bartolomé. Paisaje en calma. (Calm Landscape). “Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes ni los pájaros” Rosalía de Castro.

PAISAJE EN CALMA. (Calm Landscape). Tomás Bartolomé.

Óleo Acrílico. Lienzo/Oil, Acrílic, Canvas.

Año 2011. Medidas. 24 x 30 cm.

Soñando con la eterna primavera de la vida…

Poco antes de morir a la edad de 48 años, Rosalía de Castro siguió soñando, y quiso soñando ver por ultima vez la mar, mas no fue posible; en su casa de Padrón, ¡No… No se ve el mar! Su hija, menos soñadora, no supo verlo, cuando Rosalía ansiosa, mirarlo quiso por póstrera vez, encontrándose (tan cerca, eso creía), al lado de su último lecho. Ella lo sentía cerca; siempre lo sintió, corría diariamente, alegre o triste por sus venas de mujer que sabía hablar con el rumor de las olas, con los pájaros y el viento. Ahora se acordaba nítidamente de ello. Supo pronto entonces, que ya no estaría sola nunca, y que ella atacada de dulzura en su vida, cautivó, amó, y también fue amada.

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Dicen que no hablan las plantas,

ni las fuentes, ni los pájaros, ni la onda con sus rumores.

ni con su brillo los astros,

lo dicen, pero no es cierto,

pues siempre cuando yo paso

de mí murmuran y exclaman:

Ahí va la loca,

soñando con la eterna primavera de la vida

y de los campos.

ROSALIA DE CASTRO.

Rosalía de Castro. Santiago de Compostela 1837.  Padrón, La Coruña 1885.

Más información. Interesados en esta pintura. contacto@tomasbartolome.com

Pintura. Tomás Bartolomé. Paisaje en calma. (Calm Landscape). Pintores. Poesía. Rosalía. Rosalía de Castro. 

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Stéphane Mallarmé. Nómbrame.. Porque son tus sonrisas frambuesa un travieso rebaño de corderos. Fútil Beneplácito. Poesía.

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Retrato de Stéphane Mallarmé. Edouard Manet. 1876.

STÉPHANE MALLARMÉ. París 19 de marzo de 1842. París 9 de septiembre de 1898.

Su madre fallece cuando él tenía siete años de edad, sus abuelos se hacen cargo del pequeño huérfano. Asiste a la escuela en París, después estudia el idioma inglés del que espera ser profesor algún día. A los 20 años conoce a una chica alemana, María Gerhard, con la que se iría a vivir a Londres. Se casan al año siguiente en la brumosamente bella capital del Támesis. Después de su regreso a Francia con el título de profesor bajo el brazo comienza a trabajar como profesor de inglés en diferentes institutos.

1866. Por primera vez se publican una decena de sus poemas.

1867. Alrededor de su figura se concentra lo más granado de la intelectualidad parisina, escritores, artistas, pensadores, pintores, músicos. STÉPHANE MALLARMÉ, en su salón literario se convierte en un faro que ilumina PARÍS, y la vida cultural parisina durante algunos años. Así es como el poeta entiende su quehacer…

“Lo que yo quiero es pintar no la cosa, sino el efecto que produce”, por lo cual el verso no debería componerse de palabras, sino de intenciones, y todas las palabras borrarse ante la sensación.

RESONANCIAS. RENOVACIÓN. RITMO, Y UN VOCABULARIO ENDIABLADO

Su poesía es complicada de traducir y su ritmo extraño, libre y asonante.

En algunos de sus poemas la rima es libre y experimenta con los espacios en blanco y la tipografía (el tipo de letra).

POESIA

Fútil Beneplácito

Por sobre el ganado aturdido de los hombres
¡Princesa, cómo envidio la suerte de esa Hebe
que de la taza sube hasta tus labios grana!
Mas quien no es ni aún abate, ni a desear se atreve
ver su desnudo en rosa sobre tu porcelana.

Yo no soy el cojín que dibuja tu codo
ni el carmín de tus labios, ni tu borla empolvada,
ni tu lindo abanico… Mas si a pesar de todo
me has mirado tú, rubia por orfebres peinada,

nómbrame… porque son tus sonrisas frambuesa
un travieso rebaño de corderos, Princesa,
que parecen corazones, rumian almas sumisas.

Nómbrame… y que Cupido alado de un extraño
abanico me pinte cuidando tu rebaño…
Princesa, nómbrame pastor de tus sonrisas.

Stéphane Mallarmé. Traduccion de Mauricio Bacarisse.

Stéphane Mallarmé. Nómbrame.. Porque son tus sonrisas frambuesa un travieso rebaño de corderos. Fútil Beneplácito. Poesía.

STÉPHANE MALLARMÉ. ESCRITORES. POESÍA. FÚTIL BENEPLÁCITO. LITERATURA. MALLARMÉ.

 

 

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Fotografía. By Tb Art. Pararnos a mirar… Dejar la vida pasar. Tomás Bartolomé.

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Fotografia. By Tb Art

Hay un lugar… Donde el cielo se une con la tierra, hay un lugar donde las rocas negras de volcanes marinos expulsadas y abrasadoras se fundieron, y son el mar, hay un lugar fantástico que se defiende con su paz. Un desierto soñador, que apenas puede llorar, no le está permitido casi nunca, mas bello, reptando, se aplasta y sube en escalera hasta el sol.

Pararnos

Pararnos a mirar…

Dejar la vida pasar

Con un cuenco lleno

De miel y moscas.

Tomás Bartolomé

Fotografía. By Tb Art. Pararnos a mirar… Dejar la vida pasar. Tomás Bartolomé.

FOTOGRAFIA. BY Tb Art. FOTOGRAFIA. POESÍA. TOMÁS BARTOLOMÉ.

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Pintura. Atardecer con mujer en San José/Sunset with woman in San José. Pintura. Acuarela/óleo/pastel. Sobre papel. 2016.

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ATARDECER CON MUJER EN SAN JOSÉ. TOMÁS BARTOLOMÉ

Sunset with woman in San José

Pintura. Técnica mixta, sobre papel. 2016.

Un atardecer, una mujer mas una en concreto, especialmente bella; sentada sincera, en un velador en la calle, cerca del mar en San José.

El atardecer aparece suave y tenue, los colores aun brillantes dan paso al tamiz, al filtro tostado o gris, y a los suaves negros; en el cielo guiños de plata y oro azulado, ya prestan su luz, estrellas

HIMNO A LAS ESTRELLAS

A vosotras, estrellas,
alza el vuelo mi pluma temerosa,
del piélago de luz ricas centellas;
lumbres que enciende triste y dolorosa
a las exequias del difunto día,
güérfana de su luz, la noche fría;

ejército de oro,
que por campañas de zafir marchando,
guardáis el trono del eterno coro
con diversas escuadras militando;
Argos divino de cristal y fuego,
por cuyos ojos vela el mundo ciego;

señas esclarecidas
que, con llama parlera y elocuente,
por el mudo silencio repartidas,
a la sombra servís de voz ardiente;
pompa que da la noche a sus vestidos,
letras de luz, misterios encendidos;

de la tiniebla triste
preciosas joyas, y del sueño helado
galas, que en competencia del sol viste;
espías del amante recatado,
fuentes de luz para animar el suelo,
flores lucientes del jardín del cielo,

vosotras, de la luna
familia relumbrante, ninfas claras,
cuyos pasos arrastran la Fortuna,
con cuyos movimientos muda caras,
árbitros de la paz y de la guerra,
que, en ausencia del sol, regís la tierra;

vosotras, de la suerte
dispensadoras, luces tutelares
que dais la vida, que acercáis la muerte,
mudando de semblante, de lugares;
llamas, que habláis con doctos movimientos,
cuyos trémulos rayos son acentos;

vosotras, que, enojadas,
a la sed de los surcos y sembrados
la bebida negáis, o ya abrasadas
dais en ceniza el pasto a los ganados,
y si miráis benignas y clementes,
el cielo es labrador para las gentes;

vosotras, cuyas leyes
guarda observante el tiempo en toda parte,
amenazas de príncipes y reyes,
si os aborta Saturno, Jove o Marte;
ya fijas vais, o ya llevéis delante
por lúbricos caminos greña errante,

si amasteis en la vida
y ya en el firmamento estáis clavadas,
pues la pena de amor nunca se olvida,
y aun suspiráis en signos transformadas,
con Amarilis, ninfa la más bella,
estrellas, ordenad que tenga estrella.

Si entre vosotras una
miró sobre su parto y nacimiento
y della se encargó desde la cuna,
dispensando su acción, su movimiento,
pedidla, estrellas, a cualquier que sea,
que la incline siquiera a que me vea.

Yo, en tanto, desatado
en humo, rico aliento de Pancaya,
haré que, peregrino y abrasado,
en busca vuestra por los aires vaya;
recataré del sol la lira mía
y empezaré a cantar muriendo el día.

Las tenebrosas aves,
que el silencio embarazan con gemido,
volando torpes y cantando graves,
más agüeros que tonos al oído,
para adular mis ansias y mis penas,
ya mis musas serán, ya mis sirenas.

Francisco de Quevedo

Atardecer con mujer en San José/Sunset with woman in San José. Pintura. Acuarela/óleo/pastel.

Pintura. Atardecer con mujer en San José. Tomás Bartolomé. Pintores. Atardecer. Mujer. San José. Himno a las estrellas. Quevedo. Estrellas.

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Pintura. Imperio Mexica. Óleo/Mixta. Tomás Bartolomé. Ad aeternam la imagen en la imaginación del hombre; la nube como abalorio, como ojo, como L que alguien trazó en el aire.

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Foto Pintura. Imperio Mexica. Tomás Bartolomé

Title. Imperio Mexica. (2014)

Oil/Mixta. 2015. 35 cm Largo. 27 cm Alto.

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Gambito de caballo en Troya. (Parte del poema).

Ad aeternam la imagen en la imaginación del hombre; la nube como abalorio, como ojo, como L que alguien trazó en el aire. el caballo que murió con las patas rotas y el vientre abierto como reja o ventana; los guerreros que introdujeron los filos en su desesperación como a una funda, como a una aljaba.
Homero Aridjis.

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Interesados en esta pintura más información, e mail, contacto@tomasbartolome.com

Pintura. Imperio Mexica. Óleo/Mixta. 2015. Tomás Bartolomé. Ad aeternam la imagen en la imaginación del hombre; la nube como abalorio, como ojo, como L que alguien trazó en el aire.

Pintura. Tomás Bartolomé. Pintores. Imperio Mexica. Óleo/Mixta.

 

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La Máscara de la Muerte Roja. Pero el enmascarado se había atrevido a asumir las apariencias de la Muerte Roja. Su mortaja estaba salpicada de sangre, y su amplia frente, así como el rostro, aparecían manchados por el horror escarlata. Edgard Allan Poe.

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Detalle de una obra de Marty Bolonio. Foto ByTbart

Edgard Allan Poe. Boston, Massachusetts, 19 de enero de 1809.  Baltimore, Maryland. 7 de octubre de 1849.

La Máscara de La Muerte Roja. 1842.

Seguidamente una pequeña muestra de la calidad literaria de este maestro del Terror/Miedo.
Un cuento del genial y atormentado Edgard Allan Poe… La  Máscara de la Muerte Roja.
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Calavera. Van Gogh
LA MÁSCARA DE LA MUERTE ROJA.

Edgard Allan Poe

Mas otra vez tañe el reloj que se alza en el aposento de terciopelo. Por un momento todo queda inmóvil; todo es silencio, salvo la voz del reloj. Los sueños están helados, rígidos en sus posturas. Pero los ecos del tañido se pierden -apenas han durado un instante- y una risa ligera, a medias sofocada, flota tras ellos en su fuga.

Otra vez crece la música, viven los sueños, contorsionándose al pasar por las ventanas, por las cuales irrumpen los rayos de los trípodes. Mas en la cámara que da al oeste ninguna máscara se aventura, pues la noche avanza y una luz más roja se filtra por los cristales de color de sangre; aterradora es la tiniebla de las colgaduras negras; y, para aquél cuyo pie se pose en la sombría alfombra, brota del reloj de ébano un ahogado resonar mucho más solemne que los que alcanzan a oír las máscaras entregadas a la lejana alegría de las otras estancias. 

Congregábase densa multitud en estas últimas, donde afiebradamente latía el corazón de la vida. Continuaba la fiesta en su torbellino hasta el momento en que comenzaron a oírse los tañidos del reloj anunciando la medianoche. Calló entonces la música, como ya he dicho, y las evoluciones de los que bailaban se interrumpieron; y como antes, se produjo en todo una cesacion angustiosa. Mas esta vez el reloj debía tañer doce campanadas, y quizá por eso ocurrió que los pensamientos invadieron en mayor número las meditaciones de aquellos que reflexionaban entre la multitud entregada a la fiesta.

Y quizá también por eso ocurrió que, antes de que los últimos ecos del carrillón se hubieran hundido en el silencio, muchos de los concurrentes tuvieron tiempo para advertir la presencia de una figura enmascarada que hasta entonces no había llamado la atención de nadie. Y, habiendo corrido en un susurro la noticia de aquella nueva presencia, alzóse al final un rumor que expresaba desaprobación, sorpresa y, finalmente, espanto, horror y repugnancia. En una asamblea de fantasmas como la que acabo de describir es de imaginar que una aparición ordinaria no hubiera provocado semejante conmoción.

El desenfreno de aquella mascarada no tenía límites, pero la figura en cuestión lo ultrapasaba e iba incluso más allá de lo que el liberal criterio del príncipe toleraba. En el corazón de los más temerarios hay cuerdas que no pueden tocarse sin emoción. Aún el más relajado de los seres, para quien la vida y la muerte son igualmente un juego, sabe que hay cosas con las cuales no se puede jugar. Los concurrentes parecían sentir en lo más hondo que el traje y la apariencia del desconocido no revelaban ni ingenio ni decoro.

Su figura, alta y flaca, estaba envuelta de la cabeza a los pies en una mortaja. La máscara que ocultaba el rostro se parecía de tal manera al semblante de un cadáver ya rígido, que el escrutinio más detallado se habría visto en dificultades para descubrir el engaño. Cierto, aquella frenética concurrencia podía tolerar, si no aprobar, semejante disfraz. Pero el enmascarado se había atrevido a asumir las apariencias de la Muerte Roja. Su mortaja estaba salpicada de sangre, y su amplia frente, así como el rostro, aparecían manchados por el horror escarlata.

La Máscara de la Muerte Roja. Pero el enmascarado se había atrevido a asumir las apariencias de la Muerte Roja. Su mortaja estaba salpicada de sangre, y su amplia frente, así como el rostro, aparecían manchados por el horror escarlata. Edgard Allan Poe

Edgard Allan Poe. Alan Poe. Poe. Literatura. Escritores. Terror. La Máscara de la Muerte Roja. Miedo.

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Ramiro Pinilla. 1940. “Los vecinos de La Baña (León) se acercaron a los automóviles y cargados de brazadas de yerba, las pusieron a los morros de los Jeeps para que así comieran. Antonio B. El Ruso, ciudadano de tercera.

RAMIRO PINILLA. Bilbao, 13 de septiembre de 1923. Hospital Universitario Las Cruces. Baracaldo. 23 de octubre de Vizcaya 2014, a los 91 años víctima de una pancreatitis.

Escritor y periodista. También fue maquinista naval, fundador de una pequeña editorial y emprendedor de una granja agrícola, o empleado administrativo de la Fábrica de Gas de Bilbao. Todas estas actividades le permitieron una total independencia a la hora de elegir los temas  y los tiempos de sus novelas, sin presiones ni apremiantes ingerencias empresariales.

Ramiro dedicó su vida a trabajar y a escribir, también a ver a su querido Athletic Club de Bilbao. Le gustaba el fútbol, lo leía, lo escribía, lo escuchaba, y sobre todo lo disfrutaba. Un genuino “pijoaparte” que se pasó décadas al margen del circuito comercial, que autopublicaba sus obras y las distribuía casi de manera artesanal, sobre todo por los  caseríos y municios de Vizcaya.

RAMIRO PINILLA, supo construir una “realidad fantástica”, una ficción como en el caso de su trilogía sobre la tierra vasca; con esa literatura tan parecida a la de Gabriel García Márquez en Cien años de soledad, o apegarse más a la dura piel de la realidad y lo desértico y seco  pero siempre humano de su novela “Antonio B El Ruso, ciudadano de tercera” novela que casualmente me encontraba  leyendo, cuando se produjo su inevitable deceso.

“Verdes valles, colinas rojas-La tierra convulsa”, trilogía que tardó casi 20 años en escribir y que tiene cerca de 3000 páginas fué publicada (la primera parte) el año 2004 por la Editorial Tusquets, y la segunda, la editó el Circulo de Lectores (“Los cuerpos desnudos y  Las cenizas del hierro”), en 2005, y que supuso el reconocimiento a gran escala de este magnifico escritor que ya escribía desde los años cincuenta del pasado siglo. RAMIRO PINILLA, publica su primera novela “Las ciegas hormigas” (Premio Nadal), en 1960, y es Premio Nacional de la crítica ese mismo año. Tiene publicadas casi una treintena de obras literarias.

ANTONIO B. EL RUSO, CIUDADANO DE TERCERA. 1977 Ediciones Albia –  Tusquets Editores 2007. Ramiro Pinilla

ESTO NOS CONTÓ RAMIRO PINILLA DEL RUSO…

– “El gran pecado de Antonio es que tenía hambre. El protagonista de la  la novela es un ser real (Antonio Bayo) ahora fallecido,  que conocí en el año 1973 (por medio del periodista Ángel Ortiz) en el Arenal  vizcaino”. Antonio Bayo, “cuando yo lo conocí vivía desde hacía años en un barrio a las afueras de Bilbao. Trabajaba de guarda de obras, (que triste ironia para alguien que se paso media vida robando para poder comer)”.

Seguia contando Ramiro…

– Quería El Ruso que yo escribiera su vida, me dijo que él era “El Papillon español” y mucho más…, “mi vida no tiene nada que envidiar a la suya”. “Me atrajo el poder contar la vida de un personaje de carne y hueso después de haber escrito tanta ficción. En mi casa de Getxo encendía mi magnetófono y grabé su historia, mañana y tarde durante un me; después recopilé mis notas, ordene en fichas todo aquel barullo, aquella madeja de datos y cronologías, y un día sin saber como, el bolígrafo comenzó a escribir su historia”.

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Foto. Adobe. By TbArt.

UNA ÁCIDA CRITICA

El Ruso vive en un pueblo leones en el que pasa hambre y roba, persegido y acosado por la guardia civil, embrollado por la autoridad, vivirá mil aventuras…. Es un niño rubio (de ahí su apodo).

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Foto. Paisaje rural. By TbArt.

La novela, es una denuncia, una ácida critica a aquella sociedad injusta en la que se crió El Ruso con sus curas pervertidos y sus  jueces y guardias corruptos. El libro asestaba un duro golpe a las sagradas instituciones nacionales de la época  y la novela fué vetada. Aunque se terminó en 1975 no pudo ser publicada hasta 2 años después.

PARECE UN HISTORIA INCREÍBLE CONFUNDIR UN JEEP CON UN ANIMAL

En la novela aparece este increíble suceso documentado con testigos presenciales. Según le contó, Antonio Bayo “El ruso” a Ramiro Pinilla y según corroboró también, el cronista oficial del viaje y   que fue testigo directo de los hechos, ya que formó parte de ellos:

– Una comitiva de automóviles  compuesta por tres Jeeps oficiales en los que viajaban el Gobernador Civil y su séquito se detuvo en La Baña. Corría el año 1940, La Baña era  un pueblo, un pueblo más perdido de la Cabrera Baja en la provincia de León. Un pueblo ignorado por la civilización. Unas Hurdes leonesas que Luis Buñuel no nos contó.

La caravana de automóviles, originó lo nunca visto, los vecinos de La Baña ante la cara de estupor del Gobernador Civil y las de lo demás presentes, se acercaron a los vehículos oficiales, y cargados de brazadas de yerba, se las pusieron a los morros de los Jeeps para que así comieran… ¡¡“Como muestra de hospitalidad los lugareños de La Baña alimentaban a los animales”!!

RAMIRO PINILLA, siempre creyó que ESTA HISTORIA ERA REAL, así se la contó Antonio Bayo  “EL RUSO”, y el escritor opinanaba que Antonio Bayo era una persona incapaz de haberse inventado algo semejante. Desgraciadamente ni Antonio Bayo ni Ramiro Pinilla están ya aquí para contarlo.

Ramiro Pinilla. 1940. “Los vecinos de La Baña (León) se acercaron a los automóviles y cargados de brazadas de yerba, las pusieron a los morros de los Jeeps para que así comieran. Antonio B. El Ruso, ciudadano de tercera.

RAMIRO PINILLA. LITERATURA. ANTONIO B. EL RUSO. ESCRITORES. LIBRO.

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Fotografía. By Tb Art. El Artista. Oscar Wilde. “Y en el mundo no habia más bronce que el de aquella estatua”.

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Foto. By TbArt.

Artista. Produce y crea obras de arte.  Del latín ars, artis. Capaz de crear… crear volúmenes, conformar espacios.

El Artista

Un día nació en su alma el deseo de modelar la estatua del «Placer que dura un instante».

Y marchó por el mundo para buscar el bronce, pues sólo podía ver sus obras en bronce.

Pero el bronce del mundo entero había desaparecido y en ninguna parte de la tierra podía encontrarse, como no fuese el bronce de la estatua del «Dolor que se sufre toda la vida».

Y era él mismo con sus propias manos quien había modelado esa estatua, colocándola sobre la tumba del único ser que amó en su vida.

Sobre la tumba del ser amado colocó aquella estatua que era su creación, para que fuese muestra del amor del hombre que no muere nunca y como símbolo del dolor del hombre, que se sufre toda la vida.

Y en el mundo entero no había más bronce que el de aquella estatua.

Entonces cogió la estatua que había creado, la colocó en un gran horno y la entregó al fuego.

Y con el bronce de la estatua del «Dolor que se sufre toda la vida» modeló la estatua del «Placer que dura un instante».

Oscar Wilde

Fotografía. By Tb Art. El Artista. Oscar Wilde. “Y en el mundo no habia más bronce que el de aquella estatua”.

LITERATURA. El ARTISTA. OSCAR WILDE. ESCRITORES. WILDE. ARTISTA. ESCULTURA. PLACER. DOLOR.

 

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Acuarela. Cardoso. ¡Hoy el espacio es fabuloso! sin freno, espuelas o brida partamos a lomos del vino ¡A un cielo divino y mágico!

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ACUARELA. CARDOSO

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CARDOSO. Artista. Pintor, escultor

Creo que esta magnifica acuarela de Cardoso ilustrará hoy muy bien algo (un bocado), de la obra del excelso y aún maldito poeta parisino.

Charles Baudelaire. Poeta, escritor, traductor, crítico de arte. ¿Una de sus obras más relevante?, Las flores del mal, comprende una colección de poemas, (casi la totalidad de su obra), que con el tiempo se ha convertido en imprescindible, de ella se realizaron 3 ediciones, 1857/61/68. La de 1868 es una edición póstuma, en todas ellas se van eliminando poemas (prohibidos), y añadiendo otros nuevos…

LAS FLORES DEL MAL

En EL ALMA DEL VINO uno de los poemas que componen Las flores del mal Baudelaire escribe…

-Una noche el alma del vino cantó en las botellas:

“¡Hombre hacia ti elevo ¡oh! querido desheredado,

Bajo mi prisión de vidrio y mis lacres bermejos,

Una canción colmada de luz y de fraternidad!

Charles Baudelaire (fragmento)

EL VINO DE LOS AMANTES Tambien en Las flores del mal escribió Baudelarie este poema…

¡Hoy el espacio es fabuloso!
Sin freno, espuelas o brida,
Partamos a lomos del vino
¡A un cielo divino y mágico!

Cual dos torturados ángeles
Por calentura implacable,
En el cristal matutino
Sigamos el espejismo.

Meciéndonos sobre el ala
De la inteligente tromba
En un delirio común,

Hermana, que nadas próxima,
Huiremos sin descanso
Al paraíso de mis sueños.

Charles Baudelaire. París 1821/67

Acuarela. Cardoso. ¡Hoy el espacio es fabuloso! sin freno, espuelas o brida partamos a lomos del vino ¡A un cielo divino y mágico!

Acuarela. Cardoso. Pintores. Pintura. Poesía. Baudelaire. Escritores. Poesía. Las flores del mal. El vino de los amantes.

 

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Fotografía. By Tb Art. Entre lo que me quieres y te quiero, aire de estrellas y temblor de planta, espesura de anémonas levanta con oscuro gemir un año entero.

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Fotografia. By TbArt

En La Generación del 27,  Lorca fue uno de sus maximos exponentes. Hijo de un acendado con posibles y una maestra, su primer artículo, tiene fecha de 1917. Su primer libro de 1918. Su primera obra de teatro de 1920. Falleció vilmente fusilado el 29 de agosto de 1936 ( se da como fecha más probable), en los comienzos de la guerra incivil. García Lorca compuso este magnifico y bello poema el mismo año de su horrible muerte.

Sonetos del Amor Oscuro (1936)

Soneto de la guirnalda de las rosas

¡Esa guirnalda! ¡pronto! ¡que me muero!
¡Teje deprisa! ¡canta! ¡gime! ¡canta!
que la sombra me enturbia la garganta
y otra vez y mil la luz de enero.
Entre lo que me quieres y te quiero,
aire de estrellas y temblor de planta,
espesura de anémonas levanta
con oscuro gemir un año entero.
Goza el fresco paisaje de mi herida,
quiebra juncos y arroyos delicados.
Bebe en muslo de miel sangre vertida.
Pero ¡pronto! Que unidos, enlazados,
boca rota de amor y alma mordida,
el tiempo nos encuentre destrozados.

Federico García Lorca

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Fotografia. By TbArt

Fotografía. By TbArt. Entre lo que me quieres y te quiero, aire de estrellas y temblor de planta, espesura de anémonas levanta con oscuro gemir un año entero.

Fotografia. Lorca. Poesía. Sonetos del Amor Oscuro. García Lorca. Soneto de la guirnalda de las rosas.