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Cardoso. Acuarela. «La creación es un templo de pilares vivientes que a veces salir dejan sus palabras confusas» Baudelaire

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Acuarela. Paisaje. Cardoso.

Cardoso. «El artista que juega con el agua», nos presenta hoy este magnifico paisaje que nos  transporta  por caminos, entre varetas y retama, (como Camarón), sus venas azuladas, los colores del sur; los nuevos descubrimientos deslumbrantes y soñados por Paul Klee, en el infinito horizonte del tranquilo y cálido Mar Mediterráneo… La luz clara, que te arrebata, te transporta…, te seda.

«El mar está cerca; la ciudad se aletarga a la hora de la siesta». TbArt

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Correspondencias

La Creación es un templo de pilares vivientes
Que a veces salir dejan sus palabras confusas;
El hombre lo atraviesa entre bosques de símbolos
Que lo contemplan con miradas familiares. 

Como los largos ecos que de lejos se mezclan
Con una tenebrosa y profunda unidad,
Vasta como la luz, como la noche vasta,
Se responden sonidos, colores y perfumes. 

Hay perfumes tan frescos como carnes de niños,
Dulces tal como oboes, verdes cual las praderas
Y hay otros, corrompidos, ricos y triunfantes,
Que tienen la expansión de cosas infinitas,
Como el almizcle, el ámbar, el benjuí y el incienso,
Que cantan los transportes de sentidos y espíritu.

Charles Pierre Baudelaire. París 1821-1867.

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Cardoso. Acuarela. «La creación es un templo de pilares vivientes que a veces salir dejan sus palabras confusas». Baudelaire.

Pintura. Cardoso. Pintores. Acuarela. Poesía. Baudelaire. Correspondencias. Camarón. Paul Kiee. 

 

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Pintura. Tomás Bartolomé. «Paisaje en los campos de Zamora». Painting. «Landscape in the fields of Zamora». Óleo, acrílico; lienzo

 

Paisaje en los campos de Zamora

Paisaje en los campos de Zamora. Tomás Bartolomé.

Paisaje en los campos de Zamora. Tomás Bartolomé

Técnica mixta, óleo, acrílico, lienzo. 22 x 27 cms.

Painting title: «Lanscape in the fields of  Zamora»

Mixed media, oil, acrylic, canvas. 22 x 27 cms.

El paisaje que tiñe mis ojos, de campos marrones claros, ocres, sienas, barrosos; húmedos en la tormenta, secos en días de siega y sol, de tabaco y bota, de siesta escocedura y corte.

PAISAJE EN LOS CAMPOS DE ZAMORA

Un paisaje

Unos campos de labor…

Barro cuando llueve

Heridos hierros oxidados 

impregnados en el barro de centeno

De mis abrasados y cegados ojos

En la caliente sangre y la saliva pegajosa

De mis primeros recuerdos de juego y muerte

El sufrido centeno, cerca del campo

Del campo de labor

¡La cebada! …

En la mejor tierra zamorana

En la cortina cerrada

Piedra de afilar, hoz y siega

Mediado julio, sangre sudor

Ropa gastada y vieja, remendada el alma

Desapego inocente, arcano eterno

Aguardiente al alba

Cocido, vino  tabaco y siesta

Picaduras, cortes, nudos en las gavillas

Cántara de agua fresca.

Tomás Bartolomé

Pintura. Tomás Bartolomé. «Paisaje en los campos de Zamora». Painting. «Landscape in the fields of Zamora». Óleo, acrílico; lienzo.

Esta pintura participó en Art Fair Málaga Feria de Arte Contemporáneo que se celebró en la ciudad de Málaga, del 30 de junio al 2 de julio de 2017, en el Palacio de Ferias y Congresos.

Más información. Interesados en esta pintura. contacto@tomasbartolome.com

Pintura. Tomás Bartolomé. Paisaje en los campos de ZamoraPintores. Painting. Landscape in the Fields of  Zamora. Óleo. Poesía. 

 

 

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Acuarela. Cardoso. Las horas que gentiles compusieron tal visión para encanto de los ojos. W S

 

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ACUARELA. CARDOSO

Hoy os muestro una de sus magníficas acuarelas.

Cardoso, actualmente trabaja en nuevas obras que iré mostrando próximamente.

En su casa/estudio junto con, Negro su perro, al que encontró abandonado y que ahora es su fiel compañero y «testigo malcriado».

Cardoso…

«Pinta y explora caminos de jara, varetas y retama» a 50 metros del Río Tormes.

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En su hogar, terraza-atalaya mirador y fortaleza, templa su elevado espíritu; el agua, los pinceles; y a horas…, convoca a la musas.

Las horas que gentiles compusieron

Las horas que gentiles compusieron

Tal visión para encanto de los ojos,

Sus tiranos serán cuando destruyan

Una belleza de suprema gracia:

Porque el tiempo incansable, en torvo invierno,          

Muda al verano que en su seno arruina;

La savia hiela y el follaje esparce

Y a la hermosura agosta entre la nieve.

Si no quedara la estival esencia,

En muros de cristal cautivo líquido,

La belleza y su fruto morirían

Sin dejar ni el recuerdo de su forma.

Mas la flor destilada, hasta en invierno,

Su ornato pierde y en perfume vive.

 WILLIAM SHAKESPEARE

Acuarela. Cardoso. Las horas que gentiles compusieron tal visión para encanto de los ojos. W S.

Acuarela. Cardoso. Pintura. Pintores. Poesia. William Shakespeare.

 

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Naturaleza Versus Civilizacion. Poeta en Nueva York. Garcia Lorca

Foto. Vía internet.

Federico Garcia Lorca viaja a Estados Unidos en 1929, tenía 31 años de edad, allí, y en su inmediato viaje a Cuba, escribirá un excelente poemario, publicado 4 años después de su muerte, y que lleva por título, Poeta en Nueva York.

Lorca, fue invitado en enero del mismo año (1929), a impartir una serie de conferencias, tanto en el país de los rascacielos, como en Cuba, residió en Nueva York del 25 de junio del 1929, al 4 de marzo de 1930. Después viajó a la bella isla caribeña, y en ella, permaneció 3 meses. En la Habana, y Santiago de Cuba.

En su visita americana, el poeta granadino, se hospedó, en una residencia de estudiantes (Tuvo Lorca, para acceder a ella, que matricularse en un curso, eligió, Inglés para extranjeros, para cubrir el expediente), de la Universidad de Columbia, de la que era profesor de español, además, de director de la revista, «Estudios Hispánicos», Federico de Onís. También era docente en la misma universidad americana, Ángel del Río, profesor de literatura española.

Durante aquellos días que se revelarían tan cruciales para su arte, Garcia Lorca estuvo muy ocupado trabajando, estudiando (poco, no se presentó a los exámenes), y también participando activamente en reuniones y visitas, también entretenido, callejeando absorto por el Harlem, donde por la noche acudía a un club de jazz con algunos amigos. Pudo el artista, además de divertirse, observar de cerca el racismo imperante…, ¡la melancolía era su estado ahora! La soledad en la multitud. El radical contraste, de él, moreno ciudadano de sur, y lo que veían, sus asombrados ojos soñadores. Naturaleza versus civilización. no solo fue en NY, donde residió, también viajo el poeta, invitado a Vermont, y también invitado, a Bushnellsville, y a Newburgh.

Reforzaría su pesimismo general en tan crucial viaje iniciatico, y de brusco giro en cuanto a estilo literario, el crack bursátil del 29, su entonces personal desencantado pesimismo, y el capitalismo materialista, que se encontraba en ese momento, apurado, soportando a duras penas…, tal vez, lo que podría haber sido, una virulenta crisis terminal.

Partió, finalmente, Federico García Lorca, muy cambiado, (con un gran bagaje, de interesantes posos de pensamiento, que se irian decantando posteriormente), partió, de NY en dirección a Cuba. Algunos pocos días antes, el sencillo ciudadano del sur, había recibido un sentido y hondo homenaje en el Spanish Institute, donde también conferencio brillantemente…, escorado al surrealismo.

POETA EN NUEVA YORK

PANORAMA CIEGO DE NUEVA YORK

Si no son los pájaros
cubiertos de ceniza,
si no son los gemidos que golpean las ventanas de la boda,
serán las delicadas criaturas del aire
que manan la sangre nueva por la oscuridad inextinguible.
Pero no, no son los pájaros,
porque los pájaros están a punto de ser bueyes.
Pueden ser rocas blancas con la ayuda de la luna
y son siempre muchachos heridos
antes de que los jueces levanten la tela.

Todos comprenden el dolor que se relaciona con la muerte,
pero el verdadero dolor no está presente en el espíritu.
No está en el aire, ni en nuestra vida,
ni en estas terrazas llenas de humo.
El verdadero dolor que mantiene despiertas las cosas
es una pequeña quemadura infinita
en los ojos inocentes de otros sistemas.

Un traje abandonado pesa tanto en los hombros
que muchas veces el cielo los agrupa en ásperas manadas;
y las que mueren de parto saben en la ultima hora
que todo rumor será piedra y toda huella latido.
Nosotros ignoramos que el pensamiento tiene arrabales
donde el filósofo es devorado por los chinos y las orugas
y algunos niños idiotas han encontrado por las cocinas
pequeñas golondrinas con muletas
que sabían pronunciar la palabra amor.

No, no son los pájaros.
No es un pájaro el que expresa la turbia fiebre de laguna,
ni el ansia de asesinato que nos oprime cada momento,
ni el metálico rumor de suicidio que nos anima cada madrugada;
es una cápsula de aire donde nos duele todo el mundo,
es un pequeño espacio vivo al loco unísón de la luz,
es una escala indefinible donde las nubes y rosas olvidan
el griterío chino que bulle por el desembarcadero de la sangre.
Yo muchas veces me he perdido
para buscar la quemadura que mantiene despiertas las cosas
y solo he encontrado marineros echados sobre las barandillas
y pequeñas criaturas del cielo enterradas bajo la nieve.
Pero el verdadero dolor estaba en otras plazas
donde los peces cristalizados agonizaban dentro de los troncos;
plazas del cielo extraño para las antiguas estatuas ilesas
y para la tierna intimidad de los volcanes.

No hay dolor en la voz. Solo existen los dientes,
pero dientes que callarán aislados por el raso negro.
No hay dolor en la voz. Aquí solo, existe la Tierra.
La tierra con sus puertas de siempre
que llevan al rumor de los frutos.

Naturaleza Versus Civilizacion. Poeta en Nueva York. Garcia Lorca.

Poeta en Nueva York. Panorama ciego de Nueva York. Poesía. García Lorca. Federico García Lorca. Lorca. Escritores. Poetas. Literatura

 

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Fotografía. Mindor. «Dulzor de verdes y cúpulas doradas, sobre la amada tierra arada»

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FOTOGRAFÍA  MINDOR

POESIA

Paisaje en Castilla

Dulzor de verdes y cúpulas doradas

Sobre la amada tierra arada

Muéstrame  la belleza

«Nunca dejes de sorprenderme»

¡Donde tú estuviste!

Quiero… ver, eso; lo que tú.

Tomás Bartolomé

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Foto. Mindor

CAMPOS DE SORIA

¡Las figuras del campo sobre el cielo!

Dos bueyes aran

en un alcor, cuando el otoño empieza,

entre las negras testas doblegadas

bajo el pesado yugo,

pende un cesto de juncos y retama,

que es la cuna de un niño,

y tras la junta marcha

un hombre que se inclina hacia la tierra,

y una mujer que en las abiertas zanjas

arroja la semilla.

bajo una nube de carmín y llama,

en el oro fluido verdinoso

del poniente, las sombras se agigantan.

Antonio Machado

Fotografía. Mindor. «Dulzor de verdes y cúpulas doradas, sobre la amada tierra arada». Tomás Bartolomé.

Fotografía. Mindor. Fotógrafos. Poesía. Antonio Machado. Tomás Bartolomé.

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Fotografía. MIndor. «Se hiela quiebra y cruje; chirrido de cuchillos gime en el silencio roto»

Paisaje Rural. Mindor.

(Cuántas veces habrás pasado por el)…

¡Lo atrapastes Mindor! Atrapaste ese lugar, en el que tantas veces me escondí, y que se encontraba dormido. Paisaje de mis juegos, insectos, telarañas y, bellos lagartos verde brillante, hermosos monstruos, arcanos de otros tiempos, mirando ciegamente el sol, hasta mil veces, e inconscientes mil, obnubilados se afanan, en su obstinada costumbre…, inevitablemente heredada.

 Gran Metrópoli. Mindor.

En Madrid, muy cerca de la Estación de Chamartin se ubican tres grandes torres de hormigón, acero pulido y cristal, desafiantes, mas están solas.

Miran orgullosas, altivas. Crecieron rodeadas por un barrio  de edificios de cinco plantas que se veían altos entonces… Ahora, se han aplastado.

Calma, zen oriental en el pelado páramo del foro. Los vecinos miran sorprendidos aquello que un día les echó encima nuevas sombras, cristal. Hormigón, y miradas. Lo nuevo, oficinistas y ejecutivos se sacan brillo y, a los coches también.

Aqui los miran con curiosidad al igual que a sus camisas blancas de hilo, a sus finos maletines oscuros. Van de uno en uno, a veces de dos en dos, y nunca más que de tres en tres. Orgullosa inevitabilidad, mientras el lagarto verde brillante, cerca duerme latente.

PAISAJE RURAL… Y GRAN METRÓPOLI

La calma, envuelve al día

Inquieta, congelada.

Desnuda.

Se hiela, quiebra y cruje;

Chirrido, cuchillos,

El silencio roto gime.

El campo, las hojas

En otoño tiemblan,

Hojas de Ciudad

Embriagadas de pereza.

La torre sola,

Cavila, altiva

Tomás Bartolomé

Fotografía. MIndor. «Se hiela quiebra y cruje; chirrido de cuchillos gime en el silencio roto».

Fotografía. Mindor. Fotógrafos. Paisaje Rural. Gran Metrópoli. Poesía. Tomás Bartolomé.

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Tomás Bartolomé. Montes en Azcoitia. Lápiz, papel. 2015. La carbonilla negra de mis lapiceros que mancharon mis manos y luego tus poros de seda

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Dibujo. MONTES EN AZCOITIA. 2015. TOMÁS BARTOLOMÉ

Drawing. Mountains in Azcoitia. Lápiz/Papel.

Azcoita. Sus bellos Montes la rodean, acogedoramente.

Dólmenes prehistoricos del Izarraitz, Castro de Munoaundi. Rio Urola, Macizo de Izarraitz, sobre el valle de Iraurgi, con su elevado Monte Erlo (1022 mts). Cima del Kakueta, con sus 927 mts, y su cruz, mirador, sobre la cresta blanca de la dura roca, ahora milenaria. Caseríos de Urasola y Jauregi. Iglesia de Santa Cruz… Impresionantes y verdes panorámicas, con sus particulares entornos mágicos.

TRANSFERENCIA

En la linde recojo las pisadas que acaricié

Su roja sangre dulce y caliente

En mi lengua con su sabor agrio y picante

Recuerda la estrella que manché con barro de modelar…

El tomate que nunca recogen en la huerta de mi familia

La carbonilla negra de mis lapiceros que mancharon mis manos

Y luego tus poros de seda y la mácula adherida

Al tibio óleo rojo libanés amarrando tu boca roja

Sombras grises, tenues, blanquecinoazuladas

Ahora dueñas del tiempo, incrustan su vivificante eter

Que escapa rendijero como el vaho quiere anguladas

Ama las paredes y el techo.

Tomás Bartolomé

Tomás Bartolomé. Montes en Azcoitia. Lápiz, papel. 2015. La carbonilla negra de mis lapiceros que mancharon mis manos y luego tus poros de seda.

DIBUJO. TOMÁS BARTOLOMÉ. PINTURA. PINTORES. MONTES EN AZCOITIA. MONTE ERLO. KAKUETA.

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Cardoso. Acuarela. «Cardoso, conoce, siente, y juega con el agua»

Acuarela. CARDOSO

«Cardoso, conoce, siente, y juega con el agua»

Cardoso deja fluir los colores y recorre nuevos caminos, solo, con el fiel del norte orientado de su intuición, y los brillantes dibujos estelares, que desde niño conoce.

Guías brillantes de un blanco plata, que le orientan en un mapa plagado de verdes y ocres veredas…

Sagrada esfera, con su innumerable cohorte, siempre. Mas a la fuerza, a veces sometida y fiel

Antiguos arcanos le guían, en una (lechosa), pálida noche, en que atrevida, o tacaña, la luna, que bella y muda, aparece…,

Sugerida, tal vez, (a veces oculta), presentida y siempre activa, altiva (o depreciada), brillante se esconde, entre blancos, delicados, y dulces (lechosos), ovalados almendros.

LA LUNA

La luna se puede tomar a cucharadas
O como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
Y también alivia
A los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
Es mejor amuleto que la pata de conejo:
Sirve para encontrar a quien se ama,
Para ser rico sin que lo sepa nadie
Y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
Cuando no se han dormido,
Y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
Ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de la luna
Debajo de tu almohada
Y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
Para cuando te ahogues,
Y dale la llave de la luna
A los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
Y para los condenados a vida
No hay mejor estimulante que la luna
En dosis precisas y controladas.

Jaime Sabines.

Chiapas, México, 1926. México D.F. 1999.

Cardoso. Acuarela. «La luna es como un sello amarillo sobre un sobre azul oscuro». Oscar Wilde.

 Cardoso. Acuarela. Pintores. Pintura.  Jaime Sabines. Luna. Poesía. 

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Acuarela. Cardoso. El tiempo que no para, lleva el dulce verano, hasta el odioso invierno y allí acaba con el

ACUARELA. CARDOSO.

Despues de haber sido degustada por mis ávidos sentidos ahora (reseteados), os mostraré esta magnífica acuarela azul de Cardoso, que nos muestra al ser humano absorto en su individualidad activa…,

El tiempo que no para, lleva el dulce verano,
hasta el odioso invierno y allí acaba con el.
La savia entre los hielos. Hojas frescas perdidas.
La beldad bajo nieve y ruina en todas partes.

Luego si no quedara, destilando el estío
el líquido cautivo en paredes de vidrio,
la Belleza y su efecto, con ella moriría,
sin dejar ningún rastro de lo que fue su tiempo.

Mas la flor destilada, padecerá el invierno
y aunque pierda su aspecto, persiste en su sustancia.

William Shakespeare

Acuarela. Cardoso. El tiempo que no para, lleva el dulce verano, hasta el odioso invierno y allí acaba con el.

Acuarela. Cardoso. Pintura. Pintores. Poesia. William Shakespeare. 

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Literatura. Diez negritos. Agatha Christie. Diez negritos se fueron a cenar; uno se asfixió y quedaron nueve

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Diez negritos. Ten litte niggers. Novela. 1939. Agatha Christie

Agatha Christie. Torquay. Reino Unido. 15 de septiembre de 1890. Wallingford. Reino Unido. 12 de enero de 1976.

Es la Novela de Misterio más vendida de la historia

Desafortunadamente y por asuntos derivados de la discriminacion a los otros, el título Ten little niggers del poema original (era una canción infantil), fué sustituido primeramente por Ten little indians, (Diez indiecitos) en lo que parece un desquiciado afán humano, de volver a tropezar una vez más con la misma piedra, y finalmente, y más acertadamente, por Ten little soldier (Diez soldaditos). En primer lugar os muestro el poema en inglés, en la que está basada la novela, y después en español…

TEN LITTLE NIGGERS

Ten little niggers went out to dine;
One choked his little self and then there were nine.

Nine little niggers sat up very late;
One overslept himself and then there were eight.

Eight little niggers  traveling in Devon;
One said he’d stay there and then there were seven.

Seven little niggers chopping up sticks;
One chopped himself in halves and then there were six.

Six little niggers playing with a hive;
A bumblebee stung one and then there were five.

Five little niggers going in for law;
One got in Chancery and then there were four.

Four little niggers going out to sea;
A red herring swallowed one and then there were three.

Three little niggers walking in the zoo;
A big bear hugged one and then there were two.

Two little niggers sitting in the sun;
One got frizzled up and then there was one.

One little niggers left all alone;
He went out and hanged himself and then there were none.

DIEZ NEGRITOS

Diez negritos se fueron a cenar;
uno se asfixió y quedaron nueve.

Nueve negritos estuvieron despiertos hasta muy tarde;
uno se quedó dormido y entonces quedaron ocho.

Ocho negritos viajaron por Devon;
uno dijo que se quedaría allí y quedaron siete.

Siete negritos cortaron leña;
uno se cortó en dos y quedaron seis.

Seis negritos jugaron con una colmena;
una abeja picó a uno de ellos y quedaron cinco.

Cinco negritos estudiaron Derecho;
uno se hizo magistrado y quedaron cuatro.

Cuatro negritos fueron al mar;
un arenque rojo se tragó a uno y quedaron tres.

Tres negritos pasearon por el zoo;
un gran oso atacó a uno y quedaron dos.

Dos negritos se sentaron al sol;
uno de ellos se tostó y sólo quedó uno.

Un negrito quedó sólo;
se ahorcó y no quedó… ¡ninguno!

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Basandose en este poema, y canción infantil Agatha Christie, escribió una magnifica obra, que fue llevada al cine. Luego se han realizado otras adaptaciones cinematográficas, la primera fue, «And then there were none» (y no quedó ninguno), dirigida por Rene Clair en 1945.

Esta es la sinopsis de uno de los films, de lo que primeramente fue un poema anónimo…

Cine. The little indians. Alan Birkinshaw. 1989.

Un Juez, una Institutriz, un Aventurero, un viejo General, una Solterona, un Play Boy, un Médico, un Detective Privado, antes policía, y un Matrimonio que serán sus mayordomos, (en total 10 personas), terminarán aisladas en la Isla del Negro, en la region de Devon en las costas inglesas, donde han sido invitados a pasar unas vacaciones en una mansión de lujo, aunque ninguno sabe muy bien, de quien ha partido la invitación, y porqué méritos son invitados. Codiciosos, todos aceptan. Pronto las condiciones metereologicas cambian, y se encuentran aislados y dispuestos a pasar la noche en sus habitaciones, mas a todos les choca encontrarse colgado en la parez, y perfectamente  enmarcado, un poema cuyo título es Diez negritos. Enigmaticamente sorprendidos, todavía ninguno de ellos conoce a su amable anfitrión, aquel, del que recibieron con tanta educación, tan insólito convite.

Pronto saldrán de dudas, al escuchar un disco en el gramófono del salón en el que están reunidos, la inquietud se apodera del ambiente, lo que escuchan los deja atónitos y muertos de miedo, la voz enérgica que oyen ¡les acusa a todos!, uno por uno, de asesinato, reprochandoles agriamente unos crímenes cometidos en el pasado, pero que todavía no han sido resueltos. Por supuesto todos niegan la acusación y reniegan indignados, del que les había parecído hasta entonces, un ignoto, aunque amable anfitrión.

Para más desconcierto, durante la cena alguien repara, en una bandejita con unas figuras humanas de cerámica, son las pequeñas estatuas de diez negritos recostados.

Antes de retirarse a sus aposentos, y cuando ya se encuentran muy asustados, se produce la primera víctima, tal como se describe en el primer verso del poema; y pone a todos alerta, el que en la bandejita de las figuras, ya solo queden recostados 9 negritos, (posteriormente los que permanezcan en ella, serán, 8, 7, 6,  y así sucesivamente), pronto deducen que forzosamente, uno de ellos es el asesino, si,  ¿pero cual?, se preguntan, mientras que ven aterrados, como inexorablemente según dicta el poema enmarcado en la parez, acabarán tristemente por no quedar ninguno de ellos. Todos luchan denodadamente por descubrir al que creen que será su verdugo, y así evitar, lo que parece inevitable. ¿Se salvara alguno?

Literatura. Diez negritos. Agatha Christie. Diez negritos se fueron a cenar; uno se asfixió y quedaron nueve.

Literatura. Diez negritos. Ten litte niggers. Agatha Christie. Escritores. Novela. Poesía. Cine. Canción infantil.