Entradas

,

Literatura. Garcia Lorca. Sonetos del Amor Oscuro

image

Fotografia. By TbArt

En La Generación del 27, Federico García Lorca fue uno de sus maximos exponentes. Hijo de un acendado con posibles, y una maestra, sus primeros escritos, tienen fecha de 1917, su primer libro, de 1918. Su primera obra de teatro, de 1920. Cobardemente abatido, falleció vilmente fusilado, y enterrado, en una cuneta, el 29 de agosto de 1936 ( como fecha más probable), en los comienzos de la guerra incivil española 

García Lorca compuso este magnifico y bello poema el mismo año de su horrible muerte.

Sonetos del Amor Oscuro (1936)

Soneto de la guirnalda de las rosas

¡Esa guirnalda! ¡pronto! ¡que me muero!
¡Teje deprisa! ¡canta! ¡gime! ¡canta!
que la sombra me enturbia la garganta
y otra vez y mil la luz de enero.
Entre lo que me quieres y te quiero,
aire de estrellas y temblor de planta,
espesura de anémonas levanta
con oscuro gemir un año entero.
Goza el fresco paisaje de mi herida,
quiebra juncos y arroyos delicados.
Bebe en muslo de miel sangre vertida.
Pero ¡pronto! Que unidos, enlazados,
boca rota de amor y alma mordida,
el tiempo nos encuentre destrozados.

Federico García Lorca

image

Fotografia. By TbArt

Literatura. García Lorca. Entre lo que me quieres y te quiero, aire de estrellas y temblor de planta, espesura de anémonas levanta con oscuro gemir un año entero.

Literatura. Lorca. Poesía. Sonetos del Amor Oscuro. García Lorca. Soneto de la guirnalda de las rosas

, ,

Arte. Velázquez/Equipo Crónica, García Lorca y los niños

LAS MENINAS. 1970. EQUIPO CRÓNICA

Velazquez transportado en un viaje en el tiempo, se encuentra a sus meninas versionadas, su impresionante pintura convertida por el tiempo, en un icono, en una imagen, que llegó para permanecer eternamente, y que hoy, sigue inspirando a los artistas.

LAS MENINAS. 1656. VELÁZQUEZ

VELAZQUEZ/EQUIPO CRÓNICA VERSUS GARCÍA LORCA Y LOS NIÑOS

Los niños son protagonistas, y el maestro sevillano sitúa a la infanta Margarita de Austria, arropada por sus sirvientas, que también son niñas como ella, en segundo término, sitúa Velázquez, el mundo más serio de los adultos.

BALADA DE LA PLACETA

Cantan los niños
En la noche quieta:
¡Arroyo claro,
Fuente serena!
LOS NIÑOS
¿Qué tiene tu divino
Corazón en fiesta?
YO
Un doblar de campanas,
Perdidas en la niebla.
LOS NIÑOS
Ya nos dejas cantando
En la plazuela.
¡Arroyo claro,
Fuente serena!
¿Qué tienes en tus manos
De primavera?
YO
Una rosa de sangre
Y una azucena.
LOS NIÑOS
Mójalas en el agua
De la canción añeja.
¡Arroyo claro,
Fuente serena!
¿Qué sientes en tu boca
Roja y sedienta?
YO
El sabor de los huesos
De mi gran calavera.
LOS NIÑOS
Bebe el agua tranquila
De la canción añeja.
¡Arroyo claro,
Fuente serena!
¿Por qué te vas tan lejos
De la plazuela?
YO
¡Voy en busca de magos
Y de princesas!
LOS NIÑOS
¿Quién te enseñó el camino
De los poetas?
YO
La fuente y el arroyo
De la canción añeja.
LOS NIÑOS
¿Te vas lejos, muy lejos
Del mar y de la tierra?
YO
Se ha llenado de luces
Mi corazón de seda,
De campanas perdidas,
De lirios y de abejas,
Y yo me iré muy lejos,
Más allá de esas sierras,
Más allá de los mares
Cerca de las estrellas,
Para pedirle a Cristo
Señor que me devuelva
Mi alma antigua de niño,
Madura de leyendas,
Con el gorro de plumas
Y el sable de madera.
LOS NIÑOS
Ya nos dejas cantando
En la plazuela.
¡Arroyo claro,
Fuente serena!
Las pupilas enormes
De las frondas resecas,
Heridas por el viento,
Lloran las hojas muertas.

Federico García Lorca

Arte. Velázquez/Equipo Crónica, García Lorca y los niños

Velázquez. Las meninas. Equipo crónica. García Lorca. Arte. Literatura

, , ,

Arte. García Lorca, Agosto 1936. «Cuneta». Mixta/Tabla. Tomás Bartolomé

image

García Lorca. Agosto 1936. «Cuneta». Tomás Bartolomé. Técnica mixta sobre tabla. 2015.

image

Detalle de la Pintura

Pintura inspirada, en los desgraciados sucesos ocurridos en la provincia de Granada, el mes de agosto de la atormentada España de 1936. El poeta yace muerto en la cuneta del Camino de Alfacar, cerca de la Fuente Grande, junto a él un maestro de pueblo y dos banderilleros.

Federico García Lorca Fuente Vaqueros, 5 de junio de 1898-camino de Víznar a Alfacar, 18 de agosto de 1936.

Fue un poeta, dramaturgo y prosista español, perteneciente a lo que se denomina Generación del 27 y en la que se incluyen escritores como:

Jorge Guillén, Pedro Salinas, Rafael Alberti, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre y Emilio Prados.

image

La luna nueva lloró sangre 

Madrugada del mes de Agosto de 1936, corazones negros en brillantes coches negros, el oficial de la patrulla luce su pistola Astra, en una reluciente cartuchera negra que brilla débilmente como el charol bajo la luna nueva estival, en un cielo claro, aun lleno de estrellas, los números, portan fusiles de asalto Mauser; ellos pusieron la sangre y el odio, y lo mezclaron con el sabor salado de las lagrimas. Yace el poeta abatido, asesinado a sangre fría en las proximidades, de un pueblo; de un pueblo, como otros a los que él tanto amó, uno como cualquiera de aquellos pueblos, a los que acercaba la cultura, con su teatrillo genial; junto a él un maestro de pueblo y dos banderilleros.

“El Crimen fue en Granada”

El Crimen

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.

El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
… Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.

Antonio Machado

Pintura. García Lorca, Agosto 1936. «Cuneta». Técnica mixta sobre tabla. 2015. Tomás Bartolomé.

Pintura. García Lorca. Agosto 1936. «Cuneta». Tomás Bartolomé. Pintores. García Lorca.  Muerte García Lorca. Literatura. Crimen,  Antonio Machado.

, ,

Fotografía. Mindor. Pino de luz cantó sin alborada

image

Foto. Naturaleza. Mindor

Naturaleza,

Admirada

tantas veces

naturaleza

que supera todo.

Tomás Bartolomé

Mindor regala a nuestros sentidos esta imagen que «nos cala», y Garcia Lorca estos magníficos versos…

::::::::::::::::

Tu voz regó la duna de mi pecho

en la dulce cabina de madera.

Por el sur de mis pies fue primavera

y al norte de mi frente flor de helecho.

Pino de luz por el espacio estrecho

cantó sin alborada y sementera

y mi llanto prendió por vez primera

coronas de esperanza por el techo.

Dulce y lejana voz por mí vertida.

Dulce y lejana voz por mí gustada.

Lejana y dulce voz amortecida.

Lejana como oscura corza herida.

Dulce como un sollozo en la nevada.

¡Lejana y dulce en tuétano metida!

Federico García Lorca

 

Fotografía. Mindor. Pino de luz por el espacio estrecho cantó sin alborada y sementera.

Fotografia. Mindor. Fotografos. Poesía. García Lorca

, ,

Fotografía. Mindor. «Goza el fresco paisaje de mi herida”

image

FOTOGRAFIA. PAISAJE. By Mindor.

«Zen», calma en los ojos

Lusitana

Nutrirá el alma, saciará.

Cual lobo hambriento,

Busca Instintivamente

Insomne un paraíso...

¡Los campos de Viriato!

La Sierra Lusitana.

Tomás Bartolomé

SONETO DEL AMOR OSCURO. (Fragmento).

Goza el fresco paisaje de mi herida,

Quiebra juncos y arroyos delicados.

Bebe en muslo de miel sangre vertida.

Federico García Lorca

Fotografía. Mindor. Paisaje. «Goza el fresco paisaje de mi herida, quiebra juncos y arroyos delicados. Bebe en muslo de miel sangre vertida». Federico García Lorca

Fotografia. Mindor. Fotógrafos. Poesía. Soneto del amor oscuro. Federico García Lorca, Lusitana. Tomás Bartolomé

, ,

Literatura. La llegada de Federico García Lorca a Madrid

Federico García Lorca. (1914).

En 1914 el joven García Lorca (16 años), se matriculó en la universidad de la ciudad de Granada, ya mucho tiempo antes coronada por una Alhambra hermosa, y paciente, inscribiéndose, en las trilladas materias de Filosofía y Letras, y Derecho. Cinco años antes los Garcia Lorca, habían mudado la ciudad donde el poeta nació, Fuente Vaqueros, pues la familia, quería, ansiaba, otros horizontes más amplios, y gozaba desahogada, de una buena posición económica de hacendados burgueses.


Pronto las dotes artísticas de García Lorca lo engancharon por el oído, y la música (realizó estudios de piano), fue por entonces su primer y mayor interés artístico, sin embargo los vientos siempre caprichosos rolaron hacia la poesía. El talento del granadino enseña temprano las orejas, y pronto se habló de él en las vanguardias artísticas de las tertulias del Café Alameda (antes, Gran Café Granada), donde se reunían, los bohemios, activos, y divertidos jóvenes de «El Rinconcillo», mas también en El Centro Artístico y Literario de Granada, y más tarde, y entre otros muchos, en el conocimiento influyente del rondeño, Fernando de los Ríos (político, y ministro socialista), y del grandioso músico, y compositor gaditano, Manuel de Falla, al que posteriormente le uniría una gran amistad, pues Falla residió en Granada desde 1920, hasta su exilio argentino en 1939, ya había conocido y admirado el gaditano, por primera vez la ciudad, en 1915, y actuado en ella solo un año después, en la Alhambra.

GARCÍA LORCA CONQUISTA MADRID

La tan querida Granada ahogaba al Lorca escritor y, el poeta de la vega del Genil. Lucha desde muy temprano, por establecerse en Madrid, su objetivo era el éxito; su residencia en la capital, estaba ya largamente planeada, y era una condición que no cambiaría por nada del mundo, sería, La Residencia de Estudiantes, una institución dorada, llena de talento, escribiría sobre este punto… «Así pues, hasta que tenga una habitación sola en la Residencia no voy a Madrid… ¡Que pena!» Su padre no quería queabandonara Granada, pero finalmente, aceptó escuchar los consejos de Fernando de los Ríos, que acabó convenciendo al viejo hacendado, de la necesidad de satisfacer al Lorca, al que su querida ciudad se le quedaba pequeña. Así pues García Lorca, viaja a Madrid en 1919, sus comienzos no fueron difíciles, al principio de su llegada, no exenta de expectación en los círculos intelectuales madrileños, le ayudan mucho las cartas de recomendación que lleva con él, y también, sus inquietos amigos del «Rinconcillo», que como él, ahora residen en la capital de España. Enseguida se siente como en casa, y se encuentra pletórico e ilusionado.

Juan Ramón Jiménez al que el inefable Fernando de los Ríos, recomienda al poeta, escribe al político, informándole, «Querido Fernando, su poeta vino a verme causándome una excelentísima impresión, me parece que tiene un gran temperamento y la virtud esencial, a mi juicio, en el arte: entusiasmo. Me leyó varias composiciones muy bellas, un poco largas quizá, pero la concisión vendrá ella por si sola. Sería muy grato para mi no perderlo de vista».

Entusiasmo y simpatía era algo el poeta granadino poseía, y regalaba. Lorca posteriormente gracias a su talento, colaboraría en la revista Índice, la aún bisoña publicación del dulce autor de Platero y Yo.
Así el joven poeta granadino, pronto se situó en un lugar destacado de las vanguardias artísticas de la ciudad de la villa y corte. Pero… Como a Wilde, se le amaba o se le odiaba, y su vida también como la del poeta irlandés, terminaria pronto en tragedia.

Literatura. La llegada de García Lorca a Madrid

Literatura. García Lorca. Federico García Lorca. Lorca. Poesía. Poetas. Escritores. Granada. Madrid.

,

Naturaleza Versus Civilizacion. Poeta en Nueva York. Garcia Lorca

Foto. Vía internet

Federico Garcia Lorca viaja a Estados Unidos en 1929, tenía 31 años de edad, allí, y en su inmediato viaje a Cuba, escribirá un excelente poemario, publicado 4 años después de su muerte, y que lleva por título, Poeta en Nueva York.

Lorca, fue invitado en enero del mismo año (1929), a impartir una serie de conferencias, tanto en el país de los rascacielos, como en Cuba, residió en Nueva York del 25 de junio del 1929, al 4 de marzo de 1930. Después viajó a la bella isla caribeña, y en ella, permaneció 3 meses. En la Habana, y Santiago de Cuba.

En su visita americana, el poeta granadino, se hospedó, en una residencia de estudiantes (Tuvo Lorca, para acceder a ella, que matricularse en un curso, eligió, Inglés para extranjeros, para cubrir el expediente), de la Universidad de Columbia, de la que era profesor de español, además, de director de la revista, «Estudios Hispánicos», Federico de Onís. También era docente en la misma universidad americana, Ángel del Río, profesor de literatura española.

Durante aquellos días que se revelarían tan cruciales para su arte, Garcia Lorca estuvo muy ocupado trabajando, estudiando (poco, no se presentó a los exámenes), y también participando activamente en reuniones y visitas, entretenido, callejeando absorto por el Harlem, donde por la noche acudía a un club de jazz con algunos amigos; pudo el artista, además de divertirse, observar de cerca el racismo imperante…, ¡la melancolía era su estado ahora! La soledad en la multitud. El radical contraste, de él, moreno ciudadano de sur, y lo que veían, sus asombrados ojos soñadores.

Naturaleza versus civilización

No solo fue en NY, donde residió, también viajo el poeta, invitado a Vermont, y también invitado, a Bushnellsville, y a Newburgh.

Reforzaría su pesimismo general en tan crucial viaje iniciatico, y de brusco giro en cuanto a estilo literario, el crack bursátil del 29, su entonces personal desencantado pesimismo, y el capitalismo materialista, que se encontraba en ese momento, apurado, soportando a duras penas…, tal vez, lo que podría haber sido, una virulenta crisis terminal.

Partió, finalmente, Federico García Lorca, muy cambiado, (con un gran bagaje, de interesantes posos de pensamiento, que se irian decantando posteriormente), partió, de NY a Cuba. Algunos pocos días antes, el sencillo ciudadano del sur, había recibido un sentido y hondo homenaje en el Spanish Institute, donde también conferencio brillantemente…, escorado al surrealismo.

POETA EN NUEVA YORK

PANORAMA CIEGO DE NUEVA YORK

Si no son los pájaros
cubiertos de ceniza,
si no son los gemidos que golpean las ventanas de la boda,
serán las delicadas criaturas del aire
que manan la sangre nueva por la oscuridad inextinguible.
Pero no, no son los pájaros,
porque los pájaros están a punto de ser bueyes.
Pueden ser rocas blancas con la ayuda de la luna
y son siempre muchachos heridos
antes de que los jueces levanten la tela.

Todos comprenden el dolor que se relaciona con la muerte,
pero el verdadero dolor no está presente en el espíritu.
No está en el aire, ni en nuestra vida,
ni en estas terrazas llenas de humo.
El verdadero dolor que mantiene despiertas las cosas
es una pequeña quemadura infinita
en los ojos inocentes de otros sistemas.

Un traje abandonado pesa tanto en los hombros
que muchas veces el cielo los agrupa en ásperas manadas;
y las que mueren de parto saben en la ultima hora
que todo rumor será piedra y toda huella latido.
Nosotros ignoramos que el pensamiento tiene arrabales
donde el filósofo es devorado por los chinos y las orugas
y algunos niños idiotas han encontrado por las cocinas
pequeñas golondrinas con muletas
que sabían pronunciar la palabra amor.

No, no son los pájaros.
No es un pájaro el que expresa la turbia fiebre de laguna,
ni el ansia de asesinato que nos oprime cada momento,
ni el metálico rumor de suicidio que nos anima cada madrugada;
es una cápsula de aire donde nos duele todo el mundo,
es un pequeño espacio vivo al loco unísón de la luz,
es una escala indefinible donde las nubes y rosas olvidan
el griterío chino que bulle por el desembarcadero de la sangre.
Yo muchas veces me he perdido
para buscar la quemadura que mantiene despiertas las cosas
y solo he encontrado marineros echados sobre las barandillas
y pequeñas criaturas del cielo enterradas bajo la nieve.
Pero el verdadero dolor estaba en otras plazas
donde los peces cristalizados agonizaban dentro de los troncos;
plazas del cielo extraño para las antiguas estatuas ilesas
y para la tierna intimidad de los volcanes.

No hay dolor en la voz. Solo existen los dientes,
pero dientes que callarán aislados por el raso negro.
No hay dolor en la voz. Aquí solo, existe la Tierra.
La tierra con sus puertas de siempre
que llevan al rumor de los frutos.

Naturaleza Versus Civilizacion. Poeta en Nueva York. Garcia Lorca.

Poeta en Nueva York. Panorama ciego de Nueva York. Poesía. García Lorca. Federico García Lorca. Lorca. Escritores. Poetas. Literatura