, , ,

Acuarela. Cardoso. Flor de las adormideras: “Engáñame y no me quieras”.

image

Foto. Acuarela Cardoso.

Cardoso

Amapola. Erradicada, amenazada, flor prohibida… Adormidera, espuma inalterable que evoca dulzones sueños, oníricas reliquias, arcanos de otro tiempo; semillas de denso, y buen aceite rojo en el hogar. Azafrán, suavidad peluda y alcanforada, colman al brillo eléctrico vestido. Bagazo de semilla cuyo aceite engorda la res que muge. Al delicado y blando alado. Pétalos corrugados de terciopelo blanco, violáceo, rojo, rosado. Maduro fruto, de discos y decantadas esporas. Negras y largas pestañas rizadas. Alcaloides, opiáceos vagan expresionistas, en tu savia dulce, en tu fruto ahora herido, postre, cápsula narcotica y, aceite de clavel blanco, dulce secante de antenas amarillas, herramienta del pintor… ¡Fuego y humo!

::::::::::::::::

La amenaza de la flor

Flor de las adormideras:
engáñame y no me quieras.

¡Cuánto el aroma exageras,
cuánto extremas tu arrebol,
flor que te pintas ojeras
y exhalas el alma al sol!

Flor de las adormideras.

Una se te parecía
en el rubor con que engañas,
y también porque tenía,
como tú, negras pestañas.

Flor de las adormideras.
Una se te parecía…
Y tiemblo sólo de ver
tu mano puesta en la mía:
¡Tiemblo no amanezca un día
en que te vuelvas mujer!

Alfonso Reyes. Monterey, México 1889. México 1959.

Acuarela. Cardoso. Flor de las adormideras: “Engáñame y no me quieras”.

Acuarela. Cardoso. Pintura. Pintores. Poesía. Alfonso Reyes. México. Flor. Adormideras.

2 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *