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Literatura. Diez negritos. Agatha Christie. Diez negritos fueron a cenar; uno se asfixió y quedaron nueve

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Diez negritos. Ten litte niggers. Novela. 1939. Agatha Christie

Agatha Christie. Torquay. Reino Unido. 15 de septiembre de 1890. Wallingford. Reino Unido. 12 de enero de 1976.

Es la Novela de Misterio más vendida de la historia

Desafortunadamente, y por asuntos derivados de la discriminacion a los otros, el título Ten little niggers del poema original (era una canción infantil), fue sustituido primeramente por Ten little indians, (Diez indiecitos) en lo que parece un desquiciado afán humano, de volver a tropezar una vez más con la misma piedra, y finalmente, y más acertadamente, por Ten little soldier (Diez soldaditos). En primer lugar os muestro el poema en inglés, en la que está basada la novela, y después en español…

TEN LITTLE NIGGERS

Ten little niggers went out to dine;
One choked his little self and then there were nine.

Nine little niggers sat up very late;
One overslept himself and then there were eight.

Eight little niggers  traveling in Devon;
One said he’d stay there and then there were seven.

Seven little niggers chopping up sticks;
One chopped himself in halves and then there were six.

Six little niggers playing with a hive;
A bumblebee stung one and then there were five.

Five little niggers going in for law;
One got in Chancery and then there were four.

Four little niggers going out to sea;
A red herring swallowed one and then there were three.

Three little niggers walking in the zoo;
A big bear hugged one and then there were two.

Two little niggers sitting in the sun;
One got frizzled up and then there was one.

One little niggers left all alone;
He went out and hanged himself and then there were none.

DIEZ NEGRITOS

Diez negritos se fueron a cenar;
uno se asfixió y quedaron nueve.

Nueve negritos estuvieron despiertos hasta muy tarde;
uno se quedó dormido y entonces quedaron ocho.

Ocho negritos viajaron por Devon;
uno dijo que se quedaría allí y quedaron siete.

Siete negritos cortaron leña;
uno se cortó en dos y quedaron seis.

Seis negritos jugaron con una colmena;
una abeja picó a uno de ellos y quedaron cinco.

Cinco negritos estudiaron Derecho;
uno se hizo magistrado y quedaron cuatro.

Cuatro negritos fueron al mar;
un arenque rojo se tragó a uno y quedaron tres.

Tres negritos pasearon por el zoo;
un gran oso atacó a uno y quedaron dos.

Dos negritos se sentaron al sol;
uno de ellos se tostó y sólo quedó uno.

Un negrito quedó sólo;
se ahorcó y no quedó… ¡ninguno!

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Basandose en este poema, y canción infantil Agatha Christie, escribió una magnifica obra, que fue llevada al cine. Luego se han realizado otras adaptaciones cinematográficas, la primera fue, «And then there were none» (y no quedó ninguno), dirigida por Rene Clair en 1945.

Esta es la sinopsis de uno de los films, de lo que primeramente fue un poema anónimo…

Cine. The little indians. Alan Birkinshaw. 1989.

Un Juez, una Institutriz, un Aventurero, un viejo General, una Solterona, un Play Boy, un Médico, un Detective Privado, antes policía, y un Matrimonio que serán sus mayordomos, (en total 10 personas), terminarán aisladas en la Isla del Negro, en la region de Devon en las costas inglesas, donde han sido invitados a pasar unas vacaciones en una mansión de lujo, aunque ninguno sabe muy bien, de quien ha partido la invitación, y porqué méritos son invitados. Codiciosos, todos aceptan. Pronto las condiciones metereologicas cambian, y se encuentran aislados y dispuestos a pasar la noche en sus habitaciones, mas a todos les choca encontrarse colgado en la parez, y perfectamente  enmarcado, un poema cuyo título es Diez negritos. Enigmaticamente sorprendidos, todavía ninguno de ellos conoce a su amable anfitrión, aquel, del que recibieron con tanta educación, tan insólito convite.

Pronto saldrán de dudas, al escuchar un disco en el gramófono del salón en el que están reunidos, la inquietud se apodera del ambiente, lo que escuchan los deja atónitos y muertos de miedo, la voz enérgica que oyen ¡les acusa a todos!, uno por uno, de asesinato, reprochandoles agriamente unos crímenes cometidos en el pasado, pero que todavía no han sido resueltos. Por supuesto todos niegan la acusación y reniegan indignados, del que les había parecído hasta entonces, un ignoto, aunque amable anfitrión.

Para más desconcierto, durante la cena alguien repara, en una bandejita con unas figuras humanas de cerámica, son las pequeñas estatuas de diez negritos recostados.

Antes de retirarse a sus aposentos, y cuando ya se encuentran muy asustados, se produce la primera víctima, tal como se describe en el primer verso del poema; y pone a todos alerta, el que en la bandejita de las figuras, ya solo queden recostados 9 negritos, (posteriormente los que permanezcan en ella, serán, 8, 7, 6,  y así sucesivamente), pronto deducen que forzosamente, uno de ellos es el asesino, si,  ¿pero cual?, se preguntan, mientras que ven aterrados, como inexorablemente según dicta el poema enmarcado en la parez, acabarán tristemente por no quedar ninguno de ellos. Todos luchan denodadamente por descubrir al que creen que será su verdugo, y así evitar, lo que parece inevitable. ¿Se salvara alguno?

Literatura. Diez negritos. Agatha Christie. Diez negritos se fueron a cenar; uno se asfixió y quedaron nueve.

Literatura. Diez negritos. Ten litte niggers. Agatha Christie. Escritores. Novela. Poesía. Cine. Canción infantil

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Estoicismo. Epicteto, y Agripino, con la seguridad de una roca

Epicteto. Claude Reydellet. Gabado del siglo XVIII by Beyssent

Estoicismo. Doctrina filosófica. Fundada por Zenón de Citio, el año 301 a. de C, en Atenas.

Estoicos. Practicaban el dominio de las pasiones que perturban la vida, valiéndose para ello, de la virtud y la razón.

Preconizan, que se pueden alcanzar la libertad, y la paz espiritual, prescindiendo de la materialidad, la comodidad, y la fortuna externa, a base de razón y la virtud, creen, que siempre nos encontramos presos de alguna situación, de algo, que babosamente, impregnandonos, nos corroe.

Dominadores esclavos, enfermos, o encarcelados, tratan de mostrase, siempre serenos y seguros, no son, (como se cree de ellos), personas abnegadas, y sacrificadas, mas, son serenos, resueltos, y con frecuencia, muestran la seguridad de una roca, en los momentos difíciles y tormentosos.
Se cuentan muchas situaciones que nos llevan a reflexionar, sobre el modo en que estos doctrinarios, epataban a quienes sabían de sus hechos y soluciones.

En una ocasión, un agresor amenazó de muerte a un estoico, le dijo, «Ecúchame con atención, si no haces lo que te mando, morías ahora mismo». El estoico, mirándole limpia y serenamente a los ojos, le contestó, «Tu harás lo que quieras…, yo también lo haré».

Todos, a veces, en la vida, nos topamos, en nuestro camino, con que este, en un momento dado, se bifurca en dos posibles, y ante esto, se nos muestra desnuda, una molesta encrucijada…, si elegimos uno de ellos, se gana algo valioso, mas se pierde también algo, que podría serlo aún más, el dilema es que si se elige la opción contraria, el problema nos es devuelto, como la implacable imagen de un espejo, ¡El problema sigue ahí!

DILEMA Problema que puede ser resuelto, por medio de dos soluciones, aunque, ninguna de las dos, resulta completamente satisfactoria; o por el contrario, las dos, son igualmente aceptables.

Busto del emperador Nerón

Los dilemas pasaron a mejor día con los estoicos

La siguiente historia, acaece en Roma. Encontrándose el emperador Nerón, (del 54 al 68 d C), ejerciendo activamente, sus macabros juegos de arte y muerte, en los que su sublimado y enfermizo gozo, se traducía, en la humillación pública, de los romanos más influyentes del imperio, que eran obligados dramáticamente a mostrarse disfrazados, y a representar en el teatro las obras, de la que él mismo era autor, con el fin, de ridiculizarlos… Un prestigioso historiador romano llamado Floro, aterrorizado, un día, se dirigió raudo y muy nervioso, al domicilio de Agripino, (famoso estoico), en busca de consejo. Ha sucedido algo terrible, le dijo, Nerón me obliga a participar en su horrendo juego de sometimiento, y así humillarme públicamente ante toda Roma, y lo que es más cruel, ante las personas que son mis amigos, todos aquellos que me importan, y a los cuales importo yo. El estoico entonces le contestó dulcemente, «Hace unas horas, recibí la misma orden.»… Y que harás. Agripino respondió, «Tú irás, yo no». Floro desesperado, finalmente dijo, ¿porque tú no, y yo si?, Agripino entonces contestó… «Porque tú te has planteado la pregunta.»

Los remordimientos deNerón después de asesinar a su madre. John William Waterhouse

Acabado ya el periodo de dramatismo, y locura protagonizado por Nerón, y ya en tiempos de Domiciano (del 81 al 96), cruel azote de los filósofos, y en especial de los estoicos, aconteció el siguiente hecho, tuvo la idea el sátrapa, de ordenar a todos los filósofos de Roma, que se afeitaran la barba, bajo la amenaza, de que si no cumplían la orden, serían condenados a muerte, o al terrible destierro. Para aquellos pensadores, y el resto de la sociedad, la barba suponía más que un adorno, era un símbolo, y muchas veces una popular representación. Una delegación enviada por el emperador, comunicó personalmente a Epicteto, la intolerable orden, a la cual él respondió inmediatamente, «No, no me afeitaré». Entonces los soldados, airados le contestaron, atente entonces, a las inevitables consecuencias de tu negativa, morirás ejecutado. Epicteto respondió, «¿Estáis. hablando de este cuenco de barro y este cuartillo de sangre que es mi cuerpo? Hacedlo, solo lo fui recibido por un tiempo».

Finalmente, ni Epicteto, ni Agripino, cedieron al vil chantaje, por lo que fueron desterrados.

Estoicismo. Epocteto y Agripino, con la seguridad de una roca

Estoicismo. Estoicos. Dilema. Epicteto. Nerón. Agripino. Domiciano. Roma

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Arte. Dibujo. Tomás Bartolomé. Recuerdo infantil

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Niño. Dibujo. (2017) Tomás Bartolomé

Un colegio en el pueblo, inmenso de techos muy altos, pupitres de madera y él, aun tan pequeño, que loco está cuando juega libre en el patio.Por las mañanas camina en una nube sin hablar vuela así al colegio donde aprende a ratos y a ratos juega y también pelea y se sube a un árbol y luego baja Todo es alboroto, risas, carreras, balones, pan con chocolate, mientras, trinan alados, en los sobrios y verdes olivos centenarios.

Soledades Alegrías y Otros Poemas

RECUERDO INFANTIL (1907)

Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de lluvia tras los cristales.
Es la clase. En un cartel
se representa a Caín
fugitivo, y muerto Abel,
junto a una mancha carmín.
Con timbre sonoro y hueco
truena el maestro, un anciano
mal vestido, enjuto y seco,
que lleva un libro en la mano.
Y todo un coro infantil
va cantando la lección:
«mil veces ciento, cien mil;
mil veces mil, un millón».
Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de la lluvia en los cristales.
Antonio Machado

Arte. Niño. Dibujo. Tomás Bartolomé. Recuerdo infantil.

Dibujo. Niño. Tomás Bartolomé. Bartolomé. Retrato. Recuerdo infantil. Pueblo. Colegio. Antonio Machado. Machado

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Fotografía. Perdido es mejor. Tomás Bartolomé

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FOTOGRAFIA BY TbArt

Un camino cerca del río, una estrecha vereda acotada por una arbórea fronda verdosa, un destino que nos conduce, una senda acotada y bella donde de suaves rumores, donde múltiples  vidas, son solo minúsculas inconsciencias percibidas, mas, como éter levedad.

POESIA

Perdido Es Mejor

Después de perderme,

De no encontrar,

De dejar vagar,

Los sentidos a lo soñado;

Me siento mejor

Fundido/Osmotizado;

Ósmosis divina

Color osmotizado…

Transpirado;

Humedal uniforme,

Tránsito olímpiaco;

Juego

Con los insectos en mi boca,

jugo/juego

Entre mis dientes;

Con la lengua.

Tomás Bartolomé

Fotografía. By Tb Art. Poesía. Perdido es mejor. Tomás Bartolomé.

FOTOGRAFIA. POESÍA. PERDIDO ES MEJOR. TOMÁS BARTOLOMÉ.

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Tolstoi. La Muerte de Iván Ilich. ¿Y si toda mi vida, ha sido, lo que no debía ser?

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León Tolstoi. Escritor y pensador ruso. 1828/1910.

Hijo de la nobleza rusa. De padres terratenientes aristócratas, está considerado como uno de los más grandes escritores de la literatura universal.

Muy interesado por las causas sociales y la moral de la época, es muy crítico con la sociedad y consecuente con sus acciones. Él ascéticamente se impone la pobreza y el trabajo manual. Intenta también renunciar a sus bienes materiales, pero se encuentra de frente con la oposición de su familia que finalmente, se lo impide. También es partidario de la abdicación de la propiedad y la no violencia.

Muerte. Soledad inmensa, desierto infinito

Minúsculas ácidas lágrimas de sol ardientes como ascuas enrojecidas, caen bajo un rayo deslumbrante, destructor, pesado plomo; una precisa luz anticipo crudo, hiriente, salado como la memoria de lo que fue y lo que esconde… Oscuridad. Preguntas. Incomprensión, Terror, Certeza, Lucidez… y como consecuencia, un claro y meridiano resumen de su vida.

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Obra de Marty Bolonio. Escultura -detalle- Foto By TbArt, archivos fondos propios.

La Muerte de Iván Ilich. Novela 1886

ARGUMENTO

Ivan Ilich. Es un funcionario del estado zarista. Estudia, se casa, tiene hijos, y una mujer de la que pronto se cansa. Le gusta su trabajo y asciende a fiscal. Se sabe con poder sobre las vidas, y no le disgusta. Su también burguesa señora le aburre, así pues, se centra en su profesión; ¡Cada vez llega más tarde a casa!

Cuando ya creía haber logrado sus objetivos profesionales, un golpe tonto en un costado mientras cambiaba unas cortinas en casa, deriva en una terrible enfermedad que los médicos no saben explicar. Comprende entonces que se muere, y en ese mismo momento se da cuenta, de que su vida ha estado vacía de sentimiento y sentido…, Iván Ilich, está enfermo y va a morir.

Os dejo con una pequeña muestra de esta deliciosa novela.

La Muerte de Iván Ilich

Iván Ilich vio que se moría y su desesperación era continua. En el fondo de su ser sabía que se estaba muriendo, pero no sólo no se habituaba a esa idea, sino que sencillamente no la comprendía ni podía comprenderla.

El silogismo aprendido en la Lógica de Kiezewetter:

«Cayo es un ser humano, los seres humanos son mortales, por consiguiente Cayo es mortal», le había parecido legítimo únicamente con relación a Cayo, pero de ninguna manera con relación a sí mismo.

Que Cayo -ser humano en abstracto- fuese mortal le parecía enteramente justo; pero él no era Cayo, ni era un hombre abstracto, sino un hombre concreto, una criatura distinta de todas las demás: él había sido el pequeño Vanya para su papá y su mamá, para Mitya y Volodya, para sus juguetes, para el cochero y la niñera, y más tarde para Katenka, con todas las alegrías y tristezas y todos los entusiasmos de la infancia, la adolescencia y la juventud.

¿Acaso Cayo sabía algo del olor de la pelota de cuero de rayas que tanto gustaba a Vanya? ¿Acaso Cayo besaba de esa manera la mano de su madre? ¿Acaso el frufrú del vestido de seda de ella le sonaba a Cayo de ese modo? ¿Acaso se había rebelado éste contra las empanadillas que servían en la facultad? ¿Acaso Cayo se había enamorado así? ¿Acaso Cayo podía presidir una sesión como él la presidía?

Cayo era efectivamente mortal y era justo que muriese, pero «en mi caso -se decía-, en el caso de Vanya, de Iván Ilich, con todas mis ideas y emociones, la cosa es bien distinta. y no es posible que tenga que morirme. Eso sería demasiado horrible».

Así se lo figuraba. «Si tuviera que morir como Cayo, habría sabido que así sería; una voz interior me lo habría dicho; pero nada de eso me ha ocurrido. Y tanto yo como mis amigos entendimos que nuestro caso no tenía nada que ver con el de Cayo. ¡Y ahora se presenta esto! -se dijo-. ¡No puede ser! ¡No puede ser, pero es! ¿Cómo es posible? ¿Cómo entenderlo?»

Y no podía entenderlo. Trató de ahuyentar aquel pensamiento falso, inicuo, morboso, y poner en su lugar otros pensamientos saludables y correctos. Pero aquel pensamiento -y más que pensamiento la realidad misma- volvía una vez tras otra y se encaraba con él.

Tolstoi. La Muerte de Iván Ilich. ¿Y si toda mi vida, a sido, lo que no debía ser?

León Tolstoi. Tolstoi. La Muerte de Iván ilich. Literatura. Novela. Escritores

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Paul Verlaine. Tu Crees en los Posos del Café…

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Paul Verlaine. Eugéne Carriére

PAUL VERLAINE. Metz, pequeña localidad del noreste de Francia, 30/3/1844. París, 8/1/96.

ESCRITOR, POETA, SIMBOLISTA

TU CROIS AU MARC DE CAFÉ/TU CREES EN LOS POSOS DEL CAFÉ 

Tú crees en los posos del café, en los presagios,

y crees en el juego;

yo no creo más que en tus ojos azulados.

Tú crees en los cuentos de hadas, en los días

nefastos y en los sueños;

yo creo solamente en tus bellas mentiras.

Tú crees en un vago y quimérico Dios,

o en un santo especial,

y, para curar males, en alguna oración.

Mas yo creo en las horas azules y rosadas

que tú a mí me procuras

y en voluptuosidades de hermosas noches blancas.

Y tan profunda es mi fe

y tanto eres para mí,

que en todo lo que yo creo

sólo vivo para ti.

Paul Verlaine

Su padre era capitán del ejército. VERLAINE, realizó sus estudios en PARÍS. Se casa (26 años) con Matilde Mauté que tiene 16 años de edad. Vive junto con su mujer embarazada en casa de sus suegros, pero repentinamente…

TODO CAMBIA

1971. VERLAINE recibe entonces la carta de un joven y transgresor poeta subversivo. Le llegan únicamente, dos poemas. La curiosidad de VERLAINE por el genio adolescente de Rimbaud le ayuda a decidirse, finalmente; le contesta… «Ven querida alma, te queremos».

RIMBAUD. Tiene entonces 16 años y es ya un prometedor poeta, radical y provocador. Instalado como invitado en el hogar de la familia Mauté, se enamoran apasionadamente, VERLAINE, temiendo, dramáticas y enojosas explicaciones familiares, opta por la huida junto con su joven amante; desaparecen; viajan a LONDRES y BRUSELAS.

En la capital inglesa sobreviven como pueden en los barrios de Bloomsbury y Camden Town, dando clases de francés y del escaso dinero que les envía la piadosa madre de VERLAINE. Rimbaud que carece de ingresos económicos descubre que la calefacción del Museo Británico le sale gratis y se convierte así en un asiduo visitante. En esta difícil época Verlaine escribe «Romanza sin palabras».

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Foto. Detalle. Grupo de poetas reunidos en torno a una mesa. Fantin-Latour…

A la izquierda de la imagen podemos ver a Verlaine y a lado mirándonos pensativo a Rimbaud.

La pareja de enamorados rompe todos los esquemas; el poco dinero que obtienen se les va en bebida y drogas; cierran todos los bares, y la mayoría de los días, escrutan el amanecer bajo vapores etílicos, y nirvanicos paraísos opiáceos. Discuten por todo, a veces llegan a las manos. Así las cosas y presionado por su madre, el joven, RIMBAUD rompe con VERLAINE.

BRUSELAS JULIO DE 1873. LA NORIA GIRA

PAUL VERLAINE, desesperado, ebrio y preso de ira, a causa del desengaño, dispara dos tiros de pistola, uno de ellos impacta en la mano de Rimbaud, su joven amante. Rápidamente, se dirigen asustados a urgencias. La situación empeora entre ellos…, es ya insostenible. VERLAINE se encuentra transtornado, fuera de sí, y muy agresivo. En la estación de tren cuando finalmente acude a despedir a RIMBAUD, (que lo abandona), de nuevo pierde los nervios, provoca un escándalo, y finalmente es detenido. Aunque RIMBAUD retiró la denuncia, VERLAINE es condenado a dos años de carcel.

1885. Verlaine sale prision. Cambia radicalmente de vida y se convierte al catolicismo.

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Paul Verlaine. Richard Lindner

Paul Verlaine si embargo, no ha parado de escribir. En 1844, publicó la primera serie de «Poetas Malditos» y también «Antaño y hogaño».

1887 FAMA Y MISERIA

En esta época Paul Verlaine es un escritor muy popular pero a la vez carece de fortuna; y es también frecuente verlo en los bares, mas también en los hospitales.

1894. Es elegido Príncipe de los Poetas y pensionado.

1896. fallece en PARÍS  a los 51 años.

Paul Verlaine. Tu Crees en los posos del café…

PAUL VERLAINE. VERLAINE. LITERATURA. ESCRITORES. POESÍA. TU CREES EN LOS POSOS DEL CAFÉ. PARÍS

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Émile Zola. “La Obra”. Dramático almuerzo sobre la hierba

 

Émile Zola. (1868). Manet

Émile Zola. (París, 1840-1902). Hijo de un fugaz ingeniero veneciano, y de una complicada francesa, pronto, se quedaría huérfano, y así, se trasladará con la familia, a Aix-en-Provence, Fatigados desde entonces económicamente, pudo esto, influir negativamente, en el poco aprovechamiento de sus primeros estudios. Mal estudiante abandonó tempranamente las aulas.

Con 19 años Zola, regresa a París, donde realiza sus pobres estudios de bachiller luego suspendidos; así, su mala situación económica, y el poco aprovechamiento de sus estudios reglados, favorecería, pronto, un primer empleo como dependiente de librería; tenia, 22 años de edad. Ėmile precoz, ya se pone ha escribir, y publica artículos en diferentes diarios. Desde entonces escribe novelas. En 1870, con 30 años de edad, se casa. En 1878, adquiere una casa en Medán, que con el tiempo se convertirá en un lugar de reunión, para él, y sus amigos, entre los cuales se encuentran, escritores, pintores, escultores…, entre otros, Manet, Maupassant, Flaubert, o Cézanne. Desde 1897, Se implica en el caso Dreyfus, apoyando la causa de los judios franceses, con el famoso “Yo acuso”, artículo periodístico de gran repercusión mediática.

Escritor prolífico, es creador de más de 40 novelas, (ensayos, y obras de teatro). Entre la cuales citaré algunas como, Germinal, El Sueño, La Bestia Humana, El dinero. Pero, ahora nos detendremos en “La Obra” publicada en 1886.

Como hemos visto anteriormente, es amigo de pintores, que hoy, son estudiados, y ocupan un destacado lugar en la historia, del arte universal, de ese habitual trato, tomará apuntes, para lo que posteriormente, será considerada como una novela autobiográfica. También se le atribuye a La Obra, su enemistad con Cézanne (precursor del impresionismo), al sentirse reconocido este, en Claude Lantier, un pintor atormentado, finalmente destruido y consumido, en pos de una quimera.

Le Déjeuner sur L’Herbe. Almuerzo sobre la hierba. Manet. Musée. d’Orsay. Parīs.

En “La Obra”, también cobra importancia Le Déjeuner sur L’Herbe. Almuerzo sobre la Hierba, la aclamada obra maestra, del genial Manet.

Así, con soltura, (como veremos). Zola, describe, algo, que ocurre con frecuencia, cuando se trata de seleccionar, cuadros para cualquier concurso de pintura; donde un seleccionado jurado, valora las obras, a concurso, tal vez ahora inválidas, como abandonadas, y generalmente, tratadas como simples objetos desalmados; juzgadas, desposeídas, de calma, y detención; expuestas sobre un caballete, o simplemente apoyadas en la pared. Intrigas, son mudas testigos de manejos, celos, intereses, recomendaciones; deudas y amistades. iHagan juego señores! Las obras ahora están en sus desnudas manos marcadas.

LA OBRA. NOVELA. 1886

Dio un terrible campanillazo.

-Vamos señores, ya casi está… un poco de buena voluntad, por favor.

Por desgracia, apenas pusieron los primeros cuadros en el tablado, hubo otro contratiempo. Una tela entre todas atrajo su atención, de tan mala como le parecía, de un cromatismo tan áspero que hacía rechinar los dientes; y, al bajar la vista, se inclinó para ver la firma murmurando:

-¿Quien ha sido el cerdo que…?

Pero se levantó al punto, impresionado al haber leído el nombre de uno de sus amigos, un artista que era el bastión de los sanos principios. Confiando en que no le hubiera oído, exclamó:

-iMagnífico!… El número uno, ¿no, señores?

Y le concedieron el número uno, la admisión que daba derecho a los honores del cimacio. Sólo que se reían, se daban con el codo. Él se sintió muy herido por ello y adoptó una actitud hosca.

Pero todos hacían lo propio, muchos se desahogaban al primer vistazo, para luego, una vez descifrada la firma, corregir lo dicho; lo cual los acababa volviendo prudentes, les hacía arquear los hombros y cerciorarse del nombre con mirada furtiva, antes de pronunciarse. Por otra parte, cuando pasaba la obra de un colega, alguna tela sospechosa de ser de un miembro del jurado, se tenia la precaución de hacerse una señal de advertencia a espaldas del pintor:<<iCuidado con meter la pata, que es suyo.!>>.

Émile Zola. “La Obra”. Los sufrimientos de un desayuno sobre la hierba

Literatura. Escritores. Émile Zola. Zola. La obra. Arte. Cézanne. Desayuno sobre la hierba. Manet

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Cardoso. Acuarela. «Hay paz para los sentidos”

image       ACUARELA. CARDOSO.

Cardoso pintor y escultor con una amplia trayectoria artística, empieza a pintar desde muy joven. Aunque ha realizado estudios de dibujo y pintura, se considera un pintor autodidacta.

Cardoso no se olvida de la escultura, modalidad artística en la que también ha realizado obras de calidad; en esta ocasión, esta magnifica acuarela llena de simbolismo…

Agua y vívidos colores.

Sin duda, una especial obra, de uno de mis artistas favoritos.

POESIA

.Hay paz para los sentidos,

una paz soñadora en cada mano,

y profundo silencio en la tierra fantasmal,

profundo silencio donde las sombras cesan.

Sólo el grito que el eco hace chillido

de algún ave desconsolada y solitaria;

la codorniz que llama a su pareja;

la respuesta desde la colina en brumas.

Y súbitamente, la luna retira

su hoz de los cielos centelleantes

y vuela hacia sus cavernas sombrías

cubierta en velo de gasa gualda.

Oscar Wilde

Cardoso. Acuarela. Hay paz para los sentidos, una paz soñadora en cada mano.

Acuarela. Cardoso. Arte. Poesía. Pintura. Pintores. Oscar Wilde. Literatua. Escritores

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Lovecraft. El que acecha en el umbral. Seres borbojeantes, habitan

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Dibujo del propio Lovecraft fechado el año de su muerte. 1937.

Howard Philips Lovecraft, 1890 Providence USA. Fallece en 1937 en Providence con 47 años.

Mientras lo leas te sentirás desasosegado. Y no sólo mientras lo leas. El texto es impregnante y baboso, como esos seres borbogeantes, que habitan en sus novelas. ¡Te hace sentir miedo!

El que acecha en el umbral. Magnífico titulo, «El que acecha en el umbral», de la cordura; la estrecha línea que separa dos abismos. El ataque a lo convencional, a lo que ya conocemos; de no se sabe que. Mórbida aura de desasosiego… Angustia.

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Dibujo en una página del libro. By TbArt

Preparaos ahora, para una pequeña dosis de terror:

– El protagonista de la novela se encuentra en casa de su primo en Dunwich donde lleva a cabo unas investigaciones.

«EL QUE ACECHA EN EL UMBRAL». HOWART PHILIPS LOVECRAFT

¿No te parece que es un poco temprano para que las ranas croen de esa forma?  pregunté.

Aquí no. Contestó secamente, como queriendo poner fin al asunto.

Yo no tenía deseo alguno de continuarlo, pues sentía como sí mi primo se convirtiese ante mis propios ojos en un ser cada vez más extraño, cuya hostilidad se despertaba con extremada facilidad  y que podía en cualquier momento despedirme de su casa.

Con gusto me hubiera yo alejado de ella, pero mi deber me imponía permanecer a su lado todo el tiempo que fuera posible.

Aquella velada pasó en medio de un silencio molesto, y aproveché la primera oportunidad para retirarme a mi dormitorio. El instinto me advertía que valía más que a aquellas horas no me pusiera a estudiar los viejos libros de la biblioteca, por lo tanto tomé el periódico del día anterior que había comprado en Arkham, y me instalé en mi cuarto para leerlo, pero no fue una decisión acertada, ya que el periódico contenía un comentario anónimo en la página editorial en un espacio consagrado a cartas de los lectores, donde se decía que una mujer anciana en Dunwich había sido despertada varias veces durante la noche por la voz de Jason Osborne.

Ahora bien, Osborne era una de las víctimas desaparecidas cuyos cuerpos habían sido encontrados durante el invierno; había desaparecido poco antes de  mi llegada a casa de Ambrose la primera vez; y la autopsia demostró que Osborne fue sometido a grandes cambios de temperatura donde había estado; pero aparte de eso y el extraño desgarramiento de su carne, nada se había descubierto que pudiera indicar la causa de su muerte.

La carta anónima no había sido escrita por una persona de gran educación, y aseguraba que el cuento de la anciana había sido «acallado» porque «parecía increíble» y proseguía algún tiempo describiendo cómo la anciana se había levantado y contestado y buscado en vano la procedencia de la voz que había oído con tanta claridad, decidiendo, finalmente, que venía de algún lado «junto a ella, o del espacio, o tal vez del mismo cielo».

Howard Philips Lovecraft, 1890 Providence USA. Fallece en 1937 en Providence con 47 años.

Lovecraft. El que acecha en el umbral. El texto es impregnante y baboso como esos seres borbojeantes que habitan sus novelas.

Lovecraft. El que acecha en el umbral. Escritores. Literatura. Novela. Miedo. Terror. 

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Sísifo, o la metáfora del esfuerzo inútil e incesante…

 

Sisyphus. (1549). Detalle. Tiziano. Museo del Prado.

El óleo, fue encargado a Tiziano por Maria de Austria, hermana del rey Carlos V, para decorar una de las salas de su palacio, y se completaba, con otras 3 obras, (formando un conjunto bautizado como «Las furias»), dos de las cuales, desafortunadamente, perecieron abrasadas, bajo las llamas en el incendio del Alcázar de Madrid, en el año 1734.

SÍSIFICO. Se refiere al esfuerzo inútil e incesante del hombre, al absurdo, de la existencia, se cuestiona el sentido de la vida.

ZEUS. Padre de los dioses y los hombres. Gobierna sobre los dioses del Olimpo.

ARES. Dios olímpico de la guerra, hijo de Zeus y Hera.

HADES. Hijo de Cronos y Rea. Dios del inframundo, morada de los muertos, y también del mismo inframundo. Hermano de Zeus y Poseidón.

TÁNATOS. Era la personificación de la muerte sin violencia.

SÍSIFO fue rey de Éfira (Corinto) ¿quién sino él había fundado la ciudad?, a medio camino entre
Atenas y Esparta. Amante del progreso pero también de la trapacería, se interesó vivamente por la navegación y el comercio, mas sus métodos en muchas ocasiones, fueron arteros y espurios, llegando incluso hasta el asesinato, para de este modo cruel incrementar su fortuna. En una de estas, también traicionado Zeus, furioso, condena a perpetuidad, al ahora, destronado rey. Tenido por sabio.

Sisyphus. (1920). Franz Von Stuck

ZEUS ORDENA A TÁNATOS LA RECLUSIÓN DE SÍSIFO

Tánatos (la muerte) quien le acechara desde el momento de su nacimiento, fue siempre puntual, y debidamente ordenada por Zeus, (Dios de los reyes y los hombres), fue a por Sísifo, para llevárselo con él al inframundo, pero este rápido, le encadenó, motivo, por el cual desde entonces (preso Tánatos), nadie podía morir, entonces Hades (Dios del inframundo), exige a Zeus (Hades y Zeus son hermanos), que libere a Tánatos, y aprese a Sísifo, viéndose obligado a actuar, Zeus, envía a Ares (dios de la guerra), a solucionarlo, este, entonces, libera a Tánatos, y detiene a Sísifo, después, el mismo Ares, castigó a Sisifo al inframundo, vigilándolo, bajo su atenta mirada, aunque como veremos seguidamente esto, no fue suficiente con Sísifo el creído talentoso.

LA TRETA DEL ASTUTO SÍSIFO

Sísifo antes de su inminente muerte había ordenado a su esposa, que a su óbito, no cumpliera con el habitual, sacrificio de la ofrenda de los difuntos a los dioses, y ella así lo hizo, lo que provocó que Sísifo, ya en el inframundo (mundo de los muertos) convenciera a Hades para que le dejara partir momentáneamente, al mundo superior, a castigarla por no cumplir con los dioses. Ya en Corinto, en el mundo de los vivos, Sisifo, se olvido de volver, pues no quiso, y así, vivió unos años feliz, hasta que Hades burlado, a la fuerza, lo arrastró de nuevo al inframundo del que nunca debió salír.

EL CASTIGO

Ya recluido Sísifo, de nuevo en el mundo de los muertos, se le dicta agriamente, al fin, su famoso castigo, por el cual cargará eternamente sobre su espalda, esforzadamente, una gran roca; un duro y arisco pedrusco de enorme dimensiones. Así, tansportará el pesado pétreo peso, montaña arriba hasta la cima. Mas siempre que se acerque, a la punta de la elevada cresta, la inane roca resbalará viva, de su lacerada espalda, rodando ladera abajo, comenzando así, un desesperante bucle sin fin, en que habiéndola recogido del, valle…, el obstinado proceso empinado, obsesivamente, comenzará de nuevo.

Se trata se la metáfora del esfuerzo humano, inútil e incesante. El absurdo de la condición humana. Plantea el sentido de la vida.

Sísifo, o la metáfora del esfuerzo inútil e incesante…

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