Entradas

,

Edvard Munch. «Yo me quedé allí temblando de miedo y oí que un Grito interminable atravesaba la naturaleza»

image

The night vanderer. Vagabundo de noche. 1924.

EDVARD MUNCH. Løten, Noruega, 12 de diciembre de 1863. Skøyen,Noruega 23 de Enero, de 1944.

Pintor y Grabador. EXPRESIONISMO

Su padre era de un fanatismo religioso exacerbado, su madre Laura y su hermana Sophie, murieron de tubérculosis cuando él era aún un niño. Soledad y Sufrimiento impregnaron su infancia… «ya antes de nacer…, había sufrido».

La neurosis le acompañaría toda la vida

MUNCH comienza la carrera de ingeniería en 1879, pero la abandona en apenas 3 años para dedicarse por entero a la pintura. En 1881 vende sus 2 primeros cuadros, a partir de este momento su febril y atormentada carrera es imparable.

LA NIÑA ENFERMA 1886

1885. Viaja a París. Al año siguiente se produce el escándalo! «La Niña Enferma», se expone en Oslo en otoño de 1886, y no pasa precisamente de puntillas. El eco de la polémica se sirve en copas de champán helado y rojo fuego… iLa pintura rompía cuando recién despuntaba el Post Impresionismo, todo lo anteriormente conocido en el mundo del arte!

image

La Niña Enferma. 1886

En 1892, el pintor víve en Berlín, desde donde realiza frecuentes viajes a Noruega y Francia por motivos de trabajo.

EDVARD MUNCH, Se expresa con el color y dota a sus creaciones de un algo intangible, un algo imaginado, soñado, o simplemente presentido. El alma como concepto le fascina y hacia ella dirige directo, su punto de atención, dejándolo meridianamente claro en sus obras.

EL GRITO. 1893

Sobre la visión anterior a la realización de El Grito, su iconica pintura, Munch lo cuenta así…

«Y yo me quedé allí temblando de miedo. Y oí que un Grito interminable atravesaba la naturaleza»

image

El Grito. 1893

El pintor aún no ha superado sus problemas nerviosos, su neurastenia está en auge y para empeorar más las cosas, se dedica con fruición a la bebida; las consecuencias del anidado frecuente exceso no se hacen esperar, y pasa todo el invierno de 1905 muy enfermo.

EDVARD MUNCH, pinta y dibuja incansablemente, en sus obras hay una recurrente inspiración en la Soledad, la Angustia, la Muerte, el Erotismo, el Sufrimiento, el Alma.

image

Fever 1883

En los años anteriores a la horrible Segunda Guerra Mundial, se añade una dosis más de sufrimiento a su atormentada vida, en 1930 una grave enfermedad ocular le impide realizar su trabajo, además las ideas imperantes en la Alemania febril y tormentosa de aquellos funestos años, cuestiona su obra; el régimen nazi desfachatadamente, retira sus pinturas junto a las de otros artistas de los museos, y califica sus cuadros como «Arte degenerado».

1942. Expone en Nueva York. EDVARD MUNCH, es en este momento un artista de talla internacional reconocido y admirado en todo el mundo.

1944.  Edvard Munch, fallece en la localidad Noruega de Skøyen.

MUNCH, está reconocido como el pintor más importante de Noruega y uno de los más importantes de la historia del Arte; algunas de sus pinturas (El Grito) son verdaderos iconos artísticos.

Edvard Munch. «Yo me quedé allí temblando de miedo y oí que un Grito interminable atravesaba la naturaleza».

EDVARD MUNCH. PINTURA. MUNCH. PINTORES. EXPRESIONISMO. EL GRITO.

, ,

Escultura. Dos muchachas. Two Girls. Albert. Müller. Hay un país soberbio, un país de Jauja -dicen-, que sueño visitar con una antigua amiga.

image

Dos muchachas. Two Girls. Albert Müller. 1924/5. Foto, by TbArt
Madera tallada y pintada.

Expresionismo Suizo.

Albert Müller. Basilea. 1897/26. Pintor, Escultor, Dibujante, Grabador.

 

LA INVITACIÓN AL VIAJE.
Hay un país soberbio, un país de Jauja -dicen-, que sueño visitar con una antigua amiga.
País singular, anegado en las brumas de nuestro Norte, y al que se pudiera llamar el Oriente de Occidente, la China de Europa: tanta carrera ha tomado en él la cálida y caprichosa fantasía; tanto la ilustró paciente y tenazmente con sus sabrosas y delicadas vegetaciones.
Un verdadero país de Jauja, en el que todo es bello, rico, tranquilo, honrado; en que el lujo se refleja a placer en el orden; en que la vida es crasa y suave de respirar; de donde están excluídos el desorden, la turbulencia y lo improvisto; en que la felicidad se desposó con el silencio; en que hasta la cocina es poética, pingüe y excitante; en que todo se te parece, ángel mío.
¿Conoces la enfermedad febril que se adueña de nosotros en las frías miserias, la ignorada nostalgia de la tierra, la angustia de la curiosidad? Un país hay que se te parece, en que todo es bello, rico, tranquilo y honrado, en que la fantasía edificó y decoró una China occidental, en que la vida es suave de respirar, en que la felicidad se desposó con el silencio. ¡Allí hay que irse a vivir, allí es donde hay que morir!
Sí, allí hay que irse a respirar, a soñar, a alargar las horas en lo infinito de las sensaciones. Un músico ha escrito la Invitación al vals; ¿quién será el que componga la invitación al viaje que pueda ofrecerse a la mujer amada, a la hermana de elección?
Sí, en aquella atmósfera daría gusto vivir; allá, donde las horas más lentas contienen más pensamientos, donde los relojes hacen sonar la dicha con más profunda y más significativa solemnidad.
En tableros relucientes o en cueros dorados con riqueza sombría, viven discretamente unas pinturas beatas, tranquilas y profundas, como las almas de los artistas que las crearon. Las puestas del Sol, que tan ricamente colorean el comedor o la sala, tamizadas están por bellas estofas o por esos altos ventanales labrados que el plomo divide en numerosos compartimientos.
Vastos, curiosos, raros son los muebles, armados de cerraduras y de secretos, como almas refinadas. Espejos, metales, telas, orfebrería, loza, conciertan allí para los ojos una sinfonía muda y misteriosa; y de todo, de cada rincón, de las rajas de los cajones y de los pliegues de las telas se escapa un singular perfume, un vuélvete de Sumatra, que es como el alma de la vivienda.
Un verdadero país de Jauja, te digo, donde todo es rico, limpio y reluciente como una buena conciencia, como una magnífica batería de cocina, como una orfebrería espléndida, como una joyería policromada. Allí afluyen los tesoros del mundo, como a la casa de un hombre laborioso que mereció bien del mundo entero. País singular, superior a los otros, como lo es el Arte a la Naturaleza, en que ésta se reforma por el ensueño, en que está corregida, hermoseada, refundida.
¡Busquen, sigan buscando, alejen sin cesar los límites de su felicidad esos alquimistas de la horticultura! ¡Propongan premios de sesenta y de cien mil florines para quien resolviere sus ambiciosos problemas! ¡Yo ya encontré mi tulipán negro y mi dalia azul!
Flor incomparable, tulipán hallado de nuevo, alegórica dalia, allí, a aquel hermoso país tan tranquilo, tan soñador, es adonde habría que irse a vivir y a florecer, ¿no es verdad? ¿No te encontrarías allí con tu analogía por marco y no podrías mirarte, para hablar, como los místicos, en tu propia correspondencia?
¡Sueños! ¡Siempre sueños!, y cuanto más ambiciosa y delicada es el alma tanto más la alejan de lo posible los sueños. Cada hombre lleva en sí su dosis de opio natural, incesantemente segregada y renovada, y, del nacer al morir, ¿cuántas horas contamos llenas del goce positivo, de la acción bien lograda y decidida? ¿Viviremos jamás, estaremos jamás en ese cuadro que te pintó mi espíritu, en ese cuadro que se te parece?
Estos tesoros, estos muebles, este lujo, este orden, estos perfumes, estas flores milagrosas son tú. Son tú también estos grandes ríos, estos canales tranquilos. Los enormes navíos que arrastran, cargados todos de riquezas, de los que salen los cantos monótonos de la maniobra, son mis pensamientos, que duermen o ruedan sobre tu seno.
Tú los guías dulcemente hacia el mar, que es lo infinito, mientras reflejas las profundidades del cielo en la limpidez de tu alma hermosa; y cuando, rendidos por la marejada y hastiados de los productos de Oriente, vuelven al puerto natal, son también mis pensamientos, que tornan, enriquecidos de lo infinito, hacia ti.
LA INVITACIÓN AL VIAJE. CHARLES BAUDELAIRE

Escultura. Dos muchachas. Two Girls. Albert. Müller. Hay un país soberbio, un país de Jauja -dicen-, que sueño visitar con una antigua amiga.

Escultura. Albert Müller. Escultores. Expresionismo. Amiga. Arte. Baudelaire. País. País de Jauja.